Erre que erre entre rumores
SIN LUGAR a dudas en democracia, somos los ciudadanos los que juzgamos a nuestros gobernantes con nuestros votos. Los partidos políticos presentan unas listas a nuestra consideración y nosotros decidimos si los candidatos merecen nuestra confianza. Cuando los candidatos no la han merecido, los partidos tienen la obligación de presentar nuevos candidatos. Esto precisamente es lo que, a mi juicio, con gran acierto, se ha visto obligado a hacer el PSOE con la agrupación socialista de Ponferrada. Cuando tras 16 años en la oposición los grupos dominantes de la citada agrupación socialista seguían, erre que erre, presentando las mismas caras que los electores habían rechazado reiteradamente y a pesar de que los votos obtenidos en las elecciones generales o autonómicas doblaban a los obtenidos por la lista que las familias se empeñaban en presentar a las elecciones municipales, nadie se daba por aludido ni asumía responsabilidades, solo se podían hacer dos cosas: resignarse a que el PP gobernara eternamente el ayuntamiento de Ponferrada o hacer caso a los electores renovando la rancia oferta electoral ponferradina. La agrupación tiene suficientes recursos humanos para presentar una lista que sea capaz de crear ilusión y rescatar la ciudad de las manos de la derecha, también hay que decir que si las matemáticas no fallan, el rescate de nuestra ciudad, llevaría premio, es muy probable que, de propina, consiguiéramos el gobierno de la Diputación. Pero a pesar de que la decisión del PSOE, ha terminado con una dinámica insostenible, se está corriendo como la pólvora, el rumor de la creación y próxima presentación de una nueva oferta electoral con mimbres añejos. Esta oferta electoral, además de confundir a los votantes socialistas, restaría votos al PSOE y pondría nuevamente el gobierno del ayuntamiento en manos del Partido Popular (PP). Ojalá que el rumor sea solo un rumor pero me preocupa y mucho que la falta de noticias sobre la refundación de la agrupación socialista de Ponferrada pueda estar abonando iniciativas que, en su caso, favorecerían única y exclusivamente a la derecha.