La Junta sostiene que el reto de la Mancomunidad es sobrevivir sin Ponferrada
El delegado de la Junta de Castilla y León, Eduardo Fernández, no quiso entrar ayer en polémicas sobre un posible cambio en el gobierno de la Mancomunidad de Ponferrada y aseguró tajantemente que «no es momento de cambios».
El representante de la administración autonómica en León consideró que el objetivo fundamental de los ayuntamientos mancomunados en este momento es «atender un reto importante, el de dar servicio a todos sus usuarios sin contar con Ponferrada» y manifestó una opinión consensuada con el alcalde de Camponaraya, el socialista Antonio Canedo, que hace unos días aseguró mantenerse al margen de esta polémica y defendió como única preocupación los intereses de su municipio, para los cuales es indiferente que la capital berciana abandonase el ente mancomunado.
La respuesta dada ayer por Eduardo Fernández responde a la idea surgida hace semanas en las filas de algunos representantes socialistas encabezados por el primer edil de Cacabelos, José Manuel Sánchez, que consideró públicamente la posibilidad de recuperar el trono perdido en la Mancomunidad ahora que la salida de Ponferrada de la misma ha dejado al Partido Socialista en mayoría y con mayores opciones.