El sindicato culpa del atasco a la mala gestión de los ingresos y de las altas médicas
UGT alerta del colapso del Hospital a pesar de la ampliación de Urgencias
Niega que la zona de emergencias sea el problema y se queja de la sobrecarga de trabajo en el área

La sala de observación del Servicio de Urgencias, el día de su apertura el pasado 15 de julio
ponferrada
«El hotel está lleno y se quiere alojar a los huespedes en la zona de recepción, en este caso Urgencias». La rama sanitaria del sindicato UGT recurrió ayer a la ironía para denunciar que la ampliación del servicio de Urgencias, la obra que debía resolver la saturación del Hospital del Bierzo, no está resolviendo la situación a los seis meses de su apertura porque el problema es otro. «El colapso lo está padeciendo el hospital. Las camas de ingreso en planta está completas, ocupadas», advirtió ayer en una nota de prensa.
Con el centro sanitario cada vez más ocupado por población envejecida y pacientes con enfermedades crónicas, UGT-Sanidad avisa de que «el problema del colapso y atasco que se atribuye al servicio de Urgencias no es más que el resultado de una mala gestión hospitalaria». El sindicato denuncia que la dirección del centro está gestionando mal las camas y las altas hospitalarias. El centro hay «muchos pacientes que permanecen ingresados días y días tan sólo a la espera de una prueba diagnóstica», lo que sumado a la existencia de un gran número de pacientes crónicos «que necesitan ingresar» disminuye la disponibilidad de camas para los usuarios de la sanidad con procesos agudos.
UGT desmiente al gerente del Hospital, Alfonso Rodríguez Hevia, que la pasada semana declaraba que el fin de las obras en el Servicio de Urgencias daría solución a los atascos, cuando el problema es de gestión y no tanto de espacio. Según el sindicato, «el resultado de esta mala gestión lo tiene que asumir el Servicio de Urgencias que, a parte de atender a los pacientes que acuden al hospital en una situación de urgencia médica, tiene que ocuparse de pacientes ingresados y que no tienen cama en planta», lo que repercute en la calidad asistencial.
El sindicato también denuncia la «sobrecarga que están padeciendo los trabajadores del servicio y lamenta que «desde la calle» lo que se percibe es que el problema está en las Urgencias.
La nueva área de Urgencias comenzó a funcionar el pasado 15 de julio, aunque hasta finales de este mes no concluirá la dotación de todo el equipamiento para que los 2.000 metros cuadrados estén plenamente operativos. La Junta de Personal ya expresó en su momento su temor que las nuevas instalaciones, que incluyen una sala de observación con 24 camas, además de la sala vital donde se atiende a las personas que llegan graves, se queden en una planta más de hospitalización.