Vega de Espinareda | El alcalde asegura que no hay base legal para denegar la licencia e ir contra la pedanía
El Pleno autoriza una antena de telefonía criticada como nociva por 700 vecinos
El regidor, Santiago Rodríguez, reanalizará el proyecto si la Junta de Castilla y León lo desaconseja

La sesión, de carácter monográfico, fue seguida por muchos vecinos contrarios a la instalación de te
corresponsal | v. de espinareda
El Ayuntamiento de Vega de Espinareda no pondrá reparos a la instalación de una antena para la mejora de la telefonía móvil en la zona pese a los temores expresados por cientos de vecinos. El pleno convocado la tarde del jueves exclusivamente para abordar este proyecto se saldó con el acuerdo de no denegar la licencia solicitada por la operadora Vodafone.
El grupo de gobierno que preside el socialista Santiago Rodríguez García se negó en el transcurso de la sesión extraordinaria convocada a instancias de la oposición alegó que no hay fundamentos legales para impedir la instalación.
A la reunión de la asamblea local asistió una nutrida representación de los más de 700 vecinos que han firmado en contra de la antena y que se vieron defendidos en la iniciativa del PP y la UPL para que se paralice la licencia municipal. El alcalde, no obstante, se remitió en última instancia al informe ambiental que debe emitir la Junta de Castilla y León sobre el proyecto.
Los socialistas, con todo, sumaron su votos a los de la oposición para ofertar una ubicación alternativa a la empresa de telefonía a la del paraje de Peña Cotrosa que es propiedad de la Junta Vecina. Pero el PSOE votó en contra de la propuesta de la oposición popular y leonesista para requerir a la Junta Vecinal de Vega de Espinareda, propietaria de los terrenos donde se pretende ubicar la antena, que no arriende esos terrenos.
Los socialistas justificaron esta postura en el respeto a dicha institución, que funciona de forma autónoma y no tiene obligación alguna de obedecer a dicho requerimiento.
El regidor da la cara
Una vez finalizado el pleno, el alcalde, Santiago Rodríguez, dejó intervenir a uno de los más de cincuenta vecinos presentes en la sala, que expuso los temores generalizados de que dicha antena podría ser perjudicial para la salud de los residentes en todo el contorno.
El primer edil, Santiago Rodríguez, se ratificó en lo manifestado durante la discusión plenaria. Insistió en que en lugar donde se ubicará la antena en cuestión se encuentra a más de 200 metros de la casa más cercana. Y añadió que las normas urbanísticas fijan una distancia de cien metros como mínimo para este tipo de infraestructuras.
Rodríguez subrayó que el expediente va seguir su trámite, que la documentación del expediente y las 700 firmas recogidas entre los vecinos serán remitidas a la Junta de Castilla y León que tiene que emitir el informe de impacto medioambiental. El equipo de gobierno se compromete a convocar un nuevo pleno sobre la antena una vez que la Junta emita su informe, «Lo que no va hacer el grupo socialista es prevaricar», dijo Rodríguez.