Diario de León

La Administración se hará cargo sólo este año del arranque de las plantaciones abandonadas

La Junta costeará la quema de fincas de frutales dañadas por el fuego bacteriano

Los agricultores que no tramiten la autorización deberán destruir ellos mismos los árboles

Técnicos encargados por la Junta de inspeccionar los frutales de la comarca, en plena revisión el añ

Técnicos encargados por la Junta de inspeccionar los frutales de la comarca, en plena revisión el añ

Publicado por
R. Arias
León

Creado:

Actualizado:

ponferrada

La Junta de Castilla y León anunció ayer que se hará cargo de todos los costes económicos del arranque y quema de las plantaciones de frutales que se encuentran abandonadas actualmente en el Bierzo después de resultar afectadas por la plaga del fuego bacteriano.

La Consejería de Agricultura y Ganadería afrontará esta actuación en el ámbito comarcal con carácter extraordinario y sólo por un año. La iniciativa responde al intento desde el Ejecutivo regional de erradicar cuanto antes los efectos de una enfermedad que pone en peligro el futuro de las producciones de pepita en una zona donde la fruticultura posee un importante peso socioeconómico.

Para poder acogerse a esta medida excepcional, según explicaron ayer fuentes de la Delegación Territorial de la Junta en León, todos los propietarios de fincas abandonadas deberán entregar la oportuna autorización, bien en la Estación de Avisos Agrícolas de Carracedelo, bien en la Sección Agraria Comarcal de Ponferrada o en último término en la Sección de Sanidad y Producción Vegetal del Servicio Territorial en la capital de la provincial.

«Los propietarios que no faciliten esta autorización quedarán obligados, según establece la normativa vigente, a arrancar y destruir los frutales a su cargo, ya que de no hacerlo será la propia administración la que realice esas operaciones, aunque cargando el coste de las mismas a los propietarios de la plantación», advirtieron las mismas fuentes.

«Cuantiosas pérdidas»

Los técnicos de la Junta han constatado que en los dos últimos años son muy numerosas las plantaciones abandonadas en la comarca, que ponen en peligro las más de 1.500 hectáreas de frutales de pepita, fuente de la renta básica de muchas familias en el Bierzo central.

Desde la Delegación Territorial se constató oficialmente que el control y erradicación del fuego bacteriano es capital en estos momentos, puesto que «está produciendo cuantiosas pérdidas económicas en diferentes zonas donde existen explotaciones de peral y manzano principalmente».

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