| Reportaje | Feria Agroalimentaria y de Turismo Rural |
Comer y dormir bien, en El Espino
Vega de Espinareda acogió ayer la segunda edición de una feria en la que se promocionan las bondades culinarias y los locales rurales más atractivos del Bierzo y su periferia

El alcalde de Vega, Santiago Rodríguez (derecha), ayer con otros miembros del equipo de Gobierno
corresponsal | vega
Los productos agroalimentarios y el turismo son un buen reclamo para Vega de Espinareda ya que, pese a la inestabilidad climatológica, cientos de personas acudieron a la Feria Agroalimentaria y de Turismo Rural organizada por el Ayuntamiento en el recinto ferial del Espino. 40 expositores llegados desde distintos lugares de León y las provincias limítrofes de Zamora, Orense, Lugo y Asturias participaron a esta segunda edición.
Embutidos, miel, quesos, vinos, repostería, pan y empanadas, junto una amplia información sobre la oferta de turismo rural coparon la actividad de esta muestra que, nació con la vocación de promocionar las bondades agroalimentarias y excelencias paisajísticas de la zona. Los asistentes degustaron, al mismo tiempo, los caldos bercianos, comprobando lo bien que se combinan con el excelente jamón del Bierzo e incluso con la cecina de chivo de Vegacervera.
Los niños también disfrutan
La muestra contó este año con una serie de actividades lúdicas previstas para el disfrute de los más pequeños, en las que los niños disfrutaron mientras sus padres recorrían la variedad de stands del recinto ferial. Parque aventura con pasamanos, tirolina y rocódromo junto a globoflexia, malabares y otros talleres formaron parte del programa lúdico destinado a satisfacer las necesidades de los de menos edad.
El concejal de Deportes, Fiestas y Juventud, Javier Salgado, se mostró plenamente satisfecho con el desarrollo de la muestra y la capacidad de convocatoria, y subrayó el acierto de haber cambiado la celebración de la misma de agosto a Semana Santa ya que sirve de escaparate para las muchas personas que disfrutan en los establecimientos de turismo rural de la zona, que a pesar de la crisis que padecemos gozan de una ocupación del cien por cien.