La mayoría de la plantilla vota a favor de la jornada de paro para protestar por el ajuste laboral
LM rebaja a 60 los despidos del ERE y el comité convoca huelga para el jueves
El escrito de la compañía dirigido a Trabajo incluye dos suspensiones para 433 y 108 operarios

Cabecera de la manifestación contra el ajuste en LM que recorrió Ponferrada el pasado día 18 de abri
ponferrada
La mayoría de la plantilla de la factoría de LM Glasfiber en Ponferrada votó ayer a favor de la convocatoria de un día de huelga para protestar contra el ajuste laboral que plantea la empresa. Será el próximo jueves 7 de mayo y en principio, podría servir para que el comité organizara una concentración en Valladolid ante la sede de la Junta de Castilla y León, que debe resolver los expedientes de regulación de empleo presentados por la compañía.
La respuesta de los trabajadores llegó en el mismo día en que la empresa comunicaba a la Dirección General de Trabajo de la Junta y al propio comité que modifica los dos expedientes de regulación actuales -”uno de extinción para 155 contratos y otro de suspensión temporal durante dos meses y medio para 375 operarios-” para suavizar el ajuste. La nueva propuesta que la empresa quiere someter a la valoración de la autoridad laboral deja en 60 el número de despidos, y eleva las suspensiones temporales a 433 trabajadores, hasta el mes de septiembre, y a otros 108 entre octubre y diciembre. El secretario del comité, Ursicino Sánchez, volvió a insistir ayer que la rebaja es «insuficiente» y los sindicatos no aceptarán ningún despido en la factoría porque entiende que la caída de los pedidos es algo coyuntural.
La decisión de convocar una jornada de huelga fue avalada en asambleas celebrados al término de los turnos de trabajo por 327 de los 428 operarios que votaron de una plantilla de unos novecientos obreros. Un centenar de trabajadores votaron en contra de la huelga.
La primera de las asambleas para votar la convocatoria de huelga, que tuvo lugar en la factoría a las 23.00 horas del miércoles, comenzó con momentos de tensión cuando un responsable de Recursos Humanos y otros dos representantes de la empresa se sumaron a la reunión. El disgusto del comité, que consideró su presencia como «una forma de coaccionar a los trabajadores», afirmó Sánchez, y sobre todo el malestar creciente de los operarios que participaban en la asamblea, terminó con los tres representantes de la empresa abandonando el lugar del encuentro.