Afirmó, entre críticas, que la planta de captura abrirá en mayo del 2010
dl | madrid
La cada vez más controvertida gestión del director general de la Ciuden, José Ángel Azuara, abrió ayer nuevas dudas en el Senado. El máximo responsable de la Ciudad de la Energía resaltó la importancia del hecho de que cien personas vayan a trabajar en la plataforma experimental de la combustión limpia del carbón que se construirá al lado de la central de Endesa en Cubillos. Una cifra de generación empleo muy discutida social y políticamente para una inversión de 200 millones de euros en los próximos años.
Además, se defendió sobre la falta de claridad que algunos senadores le echaron en cara. «Lamento que mi intervención haya parecido tan corta. En la sede de Ponferrada podíamos presentar esos proyectos. Aquí he tratado de dar pinceladas», les emplazó.
Además tuvo que escuchar otra queja popular. La relacionada con el modo en el que la Ciuden está pactando ayudas a municipios y generando malestares. «La fundación se aleja del proyecto. Realizan actividades atípicas y se entrometen en competencias de otros, falseando iniciativas como rutas del vino», aseguró Juan José Palacios. No se habló, sin embargo, de polémicas contrataciones de obras que han colocado incluso ahora la lupa pública sobre las que se están efectuando por ejemplo ahora en Toral y a las que acuden grupos locales.
Azuara, aunque las obras no se han iniciado siquiera, señaló que en mayo del 2010 se finalizará la planta de captura de CO 2 en Cubillos, y dijo que en el 2015 estará la comercial de Endesa en Compostilla II. «Si no es en el 2015 tendrá que estar en el 2017», se excusó.