Las filtraciones de agua aplazan la exhumación de la fosa de Santalla
c. f. c. | ponferrada
Las filtraciones de agua provocadas por las últimas lluvias han obligado a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica a aplazar unos días la exhumación de una fosa de la Guerra Civil en la carretera de Santalla del Bierzo (Priaranza) donde se cree que pueden estar enterrados cinco hombres asesinados en el mes de septiembre de 1936. La fosa se encuentra en una zona próxima a un manantial y tras realizar algunas catas el lunes, la ARMH ha decidido esperar a que se seque el terreno para recuperar los restos.
La fosa de Santalla es el enésimo enterramiento de la Guerra Civil del que se tiene constancia en la carretera de Villalibre de la Jurisdicción a Santalla, una auténtica carretera de la muerte donde los represores del viejo régimen solían asesinar y enterrar a sus víctimas al pie de las cunetas. En el caso de la fosa de Santalla, la ARMH no tiene clara las identidades de los sepultados y será necesario someterlos restos a pruebas en el laboratorio, reconoció el vicepresidente de la asociación, Santiago Macías. «En esa carretera hay enterrada gente de Villafranca, de Villaverde de los Cestos, de Calamocos, Ponferrada o Bembibre y esta vez tenemos que hacer el trabajo al revés», aseguró.
La ARMH sospecha que en la fosa pueda haber vecinos de Villafranca porque el suegro de un represaliado obtuvo en septiembre de 1936 el permiso de la autoridad militar para rescatar el cuerpo de Eduardo Celaa Rodríguez, aunque testimonios recogidos en Santalla dudan de que realmente se exhumara.
Tutela judicial, en Zamora
El aplazamiento de la apertura de la fosa se produce mientras sigue la incertidumbre sobre qué juzgado de Ponferrada se hará cargo de los restos recuperados en Toral de Merayo. Un juez de Zamora será el primero en tutelar una exhumación.