camponaraya
CC.OO. critica el silencio del PSOE y los pretextos del PP en la crisis térmica
El principal sindicato en Endesa lamenta el desinterés por el carbón autóctono

Tres de los cuatro grupos de Compostilla II, en marcha.
El sindicato mayoritario en el comité de empresa de Endesa en Ponferrada, CC.OO., arremetió ayer contra los representantes de los principales partidos políticos por su común desinterés en torno al bajo consumo de carbón autóctono en la generación eléctrica.
Los representantes de la central, que ya habían reclamado públicamente la intervención del PSOE y el PP en la comarca para exigir al Gobierno que restaure el incentivo a la producción con mineral del Bierzo y Laciana, no entienden la persistente pasividad de ambas organizaciones.
Para los responsables de Comisiones en Endesa es increible que el secretario comarcal del PP haya declarado recientemente que con su partido no se ha puesto en contacto oficialmente nadie del comité. «Resulta irónico cuando su máximo dirigente a nivel regional y presidente de la Junta nos ha contestado ya a una carta enviada desde el comité y que se publicó en los periódicos», remarca en un comunicado la sección sindical de CC.OO. en la eléctrica.
Desde este punto de vista, la representación social lamenta la falta de soluciones o propuestas para recuperar el incentivo a la producción con carbón autóctona.
Aún más sangrante todavía, para la organización trabajadora, es el silencio del PSOE berciano, puesto que «son los que podrían hacer algo y aportar soluciones». El sindicato mayoritario en el comité criticó la callada de la organización, ignorando el problema que se abate sobre las térmicas y las minas de la comarca de no reactivarse el consumo, y no entiende como los portavoces socialistas tratan de pasarse la pelota entre sí para esquivar el asunto.
En este marco de inacción política, lo cierto es que la actividad de tres de los cuatro grupos de la térmica de Compostilla II, en Cubillos, se mantiene momentaneamente. Pero aún así, como reveló ayer Comisiones, de cada 10.000 toneladas que siguen entrando en el parque de carbones, sólo 5.000 se dirigen a las calderas.
El sindicato estima que aún sosteniéndose este ritmo, en lo que queda de año se acabarían almacenando otras 600.000 toneladas. Una cifra que habría que sumar a las 1,8 millones de toneladas que ya se apilan en el recinto termoeléctrico.