Reportaje | m. enríquez
Danzas ancestrales en el XXI
La novedad de este año fue que, medio siglo después, la danza de Chano recorrió a pie el tramo entre su iglesia y la del santuario

Las tradicionales danzas en la explanada del santuario volvieron a concitar ayer la atención de los
Las altas temperaturas, inusuales en el valle de Fornela, acompañaron durante toda la mañana a las miles de personas que como cada 15 de agosto volvieron a encontrarse con su patrona, la Virgen de Trascastro. Desde las nueve de la mañana, la devoción y la tradición inundaron el santuario, los devotos de la santa participaron en las distintas homilías celebradas en su honor y miles de velas se encendieron con el fin de que la «madre de los fornelos» los ilumine durante todo el año y los proteja, aunque estén lejos del valle. Uno de los momentos más emotivos de la mañana fue la llegada al santuario de las Vírgenes de Peranzanes y Chano acompañadas por los danzantes. La novedad de este año es que, cincuenta años después, la danza de Chano recorrió a pie el trayecto entre la iglesia de la localidad y el Santuario, como ofrenda a la Virgen.
El pueblo de Faro fue el encargado de las loas a la santa, y Guillermo Martínez Méndez dio gracias a la Virgen por las mejoras en la carretera para llegar al valle. El loador resaltó que, como sus antepasados, los fornelos son «un eslabón más de la hermosa cadena de fe, cultura y tradición a la Virgen de Trascastro».
La previsión para hoy domingo es que continúan los actos romeros en honor a la Virgen, con misa y procesión, y exhibición de danza a cargo del grupo de danzantes de Chano. A las cinco de la tarde, tendrá lugar el cierre simbólico del santuario y el retorno de las imágenes a las localidades de Chano y Peranzanes.