Reportaje | patricia g. franco
Con calderos, a Molina
La villa cierra mañana sus festejos con la tradicional suelta del agua

Participantes durante la suelta del pasado año.
Molinaseca cuenta ya las horas que faltan para vivir, no sólo celebrar sus famosa, Fiestas del Agua. Desmintiendo la vieja frase «al enemigo ni agua», la calle Real se convertirá mañana, a partir de las 9.00 horas, en el escenario elegido para la suelta del agua, momento que marca el comienzo de la batalla. A partir de entonces, todo vale con tal de mojar el que se atreva no sólo a participar, sino a cruzarse con alguno de los participantes, quien cubo en mano no dudará en hacer uso de su poder.
El origen de esta fiesta, declarada por la Diputación de Interés Turístico Provincial, se sienta en la celebración de una boda entre dos vecinos en la iglesia de la localidad, cuyos invitados, para refrescarse, comenzaron a mojarse con el agua del río Meruelo.
Aunque los actos del día no se quedarán ahí. Antes, sobre las 3.00 horas, dará comienzo la ronda de bodegas a la que seguirá, a partir de las 8.00 horas, una gran chocolatada, ocasión ideal para coger fuerzas antes de tan dura batalla. El tiempo para el culto llegará con la procesión en honor a santa Bárbara, a las 12.30 horas, seguida de una misa solemne en el santuario de las Angustias. Mientras que el fin de los festejos vendrá de la mano del baile, con la celebración de una gran verbena, a cardo de la orquesta Los Bibians.