Todos los grandes motores industriales del Bierzo están gripados por la crisis
Los principales puntales del sector metalúrgico, eólico y vidriero mantienen en suspenso más de 2.000 empleos directos y han decapitado cientos inducidos

Trabajadores de LM en Ponferrada, pocos días antes de la entrada en vigor de la regulación de empleo
Los principales motores industriales de la comarca del Bierzo, que lo eran también en buena medida de la provincia de León, están completamente gripados. Las mayores compañías tanto por volumen de negocio como por generación de empleo, al margen de la construcción y la actividad minera o extractiva, atraviesan sin duda por su gran annus horribilis con lo que ello supone para el mercado laboral.
Las cabezas de más dos mil trabajadores están directamente bajo la espada de los expedientes de regulación (Eres) o simplemente han sido decapitados. Son los empleos que dependen de forma estricta de cuatro grupos industriales cuya pérdida de actividad desde principios de año ya ha hecho polvo, no obstante, decenas de puestos en pequeñas empresas auxiliares y a muchísimos autónomos.
Ahora Comonor. El expediente de regulación de empleo que acaba de plantear el grupo Comonor para su fabricante de torre eólicas Coiper es el último exponente veraniego del colapso en la musculatura industrial del Bierzo, observada desde hace años como la más cultivada de la provincia.
Coiper ocupaba no hace muchos meses en su factoría del polígono de La Llanada a más de 600 operarios en la producción de torres gigantescas para los aerogeneradores de los parques eólicos. Era un referente nacional e incluso europeo en dicho campo. Ahora, sin embargo, apenas llegaban ya a los 300, de los cuales unos 250 se irán al paro durante cuatro o seis meses y otros treinta de manera definitiva. Parece la única salida para esquivar el cierre y evitar otros efectos colaterales en el sector.
Primero LM. La crisis eólica mantiene desde febrero semiparalizada la mayor fábrica de palas eólicas del mundo de la multinacional danesa LM, también en La Llanada. De su plantilla de más de 700 trabajadores, cuatrocientos se encuentran regulados hasta octubre unos y hasta diciembre otros. La falta de pedidos en ambas compañías es el origen principal de los graves problemas por los que atraviesan.
Aceros Roldán. Es la misma razón que llevó a otro de los gran des puntales de la economía berciana, la acerera Roldán, a poner en marcha un expediente rotatorio para la práctica totalidad de sus asalariados, más de 400 personas. La sociedad berciana del grupo Acerinox espera que el otoño sea más benigno y que se reactive el mercado del acero. La cuestión no está ni mucho menos tan clara para las fabricantes de componentes eólicos. En algunos medios sindicales no se descarta incluso que en LM se plantease la prórroga del ERE.
Medidas en Vitro. La cristalera Vitro es el cuarto elemento representativo de la inoculación profunda de la crisis en el principal tejido industrial del Bierzo. La multinacional mexicana tenía no hace mucho más de un año a cerca de 800 trabajadores contratados. Hoy son unos 450, que se han empezado a agrupar en el macrocentro de producción de La Rozada, en Villadecanes-Toral. La empresa ha ido tomando medidas para atenuar la caída de encargos directamente relacionada con el desplome de la construcción. Pero es posible que incluso, y pesa a la mejora de las perspectivas del negocio, a la vuelta de las vacaciones se plantee un nuevo mini-ERE que podría llegar a alcanzar a medio centenar de operarios.