Reportaje | marla nieto
Salgado: «Cima son endorfinas de felicidad»
El gerente de Asprona abrió la Ciudad Mágica que reunirá a miles de niños hasta el próximo día 6

Pablo Salgado, Riesco y Sergio Montolla.
«Caras de alegría entre los troncos de los pinos, los duendes de las cosas bien colocadas vigilando, vibraciones humanitarias, endorfinas, hormonas de la felicidad», recitaba ayer el gerente de Asprona Bierzo, elegido este año para ser pregonero de la Ciudad Mágica (Cima) en el acto de inauguración de las actividades que se celebran en el parque del Temple.
Es la vigésimo cuarta edición de Cima, y Salgado lo recuerda con melancolía, ya que él también formó parte de la organización hace varios años, Según confiesa, siente emoción al comprobar que aquello que experimentó sigue más vivo que nunca. Allí también estaba el alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco, quien pretende que Cima sea «el espíritu de la fraternidad». El director general del Instituto de la Juventud de la Junta, Sergio Montoya, fue otro de los partícipes y dio su apoyo presencial y económico, subvencionando 15.000 euros a Cima.
Los presentadores de la inauguración se refirieron a lo en la actualidad es la Ciudad Mágica finalmente: 39 talleres, de los cuales cuatro son nuevos y 440 voluntarios -"«cimadanos» o «cimadictos»-", cuarenta más que el año pasado. «Cima permite volar juntos y volar alto», resumían los presentadores.
Al estreno acudieron otras personalidades como la concejala de Cultura, Susana Téllez; la presidenta del Patronato de fiestas, María Crespo, y la reina de las fiestas, María Cristina Ramón, junto con sus dos damas de honor.
En definitivas cuentas, «Cima es lo que fuimos ayer, lo que somos hoy y lo que seremos siempre», según Pablo Salgado, quien además considera el evento una muestra de que «en esta vida, no todo es a cambio de algo».