Un largo proceso judicial de 14 años de «sufrimientos»

Una vecina de Langre, con la bodega posteada.
Después de catorce años trabajando en esta causa judicial, el abogado ponferradino Pablo Soto -”que representa a los 28 afectados de Langre, incluido el Obispado-”, no ocultaba la satisfacción personal y la de sus defendidos. Y ello, porque, según comentó a este diario, «se ha hecho Justicia», aunque lamenta «el larguísimo camino procesal recorrido para haber llegado a esta sentencia». Soto añade que ciertamente, «ninguna cantidad ni ninguna persona, ni nada ni nadie, puede reparar el sufrimiento personal causado durante tantos años, al ver que a uno se le rompe la casa y contemplar día a día cómo se va rompiendo y pasan los años y no hay una solución efectiva».
Sin embargo, pese a ello, el letrado Pablo Soto destacó algo muy importante para él: «La exhaustiva labor de la Audiencia Provincial de León, que construye una sentencia que está concienzudamente elaborada y que por encima de todo, y dentro de lo humanamente posible en el sistema, hace Justicia».