Reportaje | carlos fidalgo
La Calle del Agua se agrieta
Villafranca iniciará la recuperación del emblemático vial restaurando la casona de su propiedad de cuya cornisa cayó esta semana un cascote sobre un coche

La casona en ruinas linda con la casa de Gil y Carrasco.
Ocurría el pasado miércoles. Un cascote de la cornisa de una de las viejas casonas de la Calle del Agua, en Villafranca del Bierzo, caía sobre un automóvil y le provocaba un buen susto al conductor. El suceso, que podría haber tenido consecuencias más graves, servirá ahora para que el Ayuntamiento, propietario de la casona en ruinas, se ponga manos a la obra y empiece por el inmueble afectado -”colindante con la casa de Gil y Carrasco-” la largamente deseada restauración de los edificios en peor estado de la calle más emblemática de la pequeña Compostela.
«Hemos encargado un estudio de la ruina al SAM (Servicio de Asistencia a Municipios del Consejo del Bierzo) para saber qué tenemos que hacer y a partir de ese informe tomaremos medidas y empezaremos la restauración de la Calle del Agua por esa casa», explicaba a este periódico el alcalde, Agustín García Millán, aliviado porque la caída del cascote no alcanzara a ningún transeúnte.
La recuperación del inmueble -”adquirido en su día por el Ayuntamiento con la esperanza de poder comprar también la casa de Gil y Carrasco y, respetando las fachadas, acondicionar una docena de viviendas de protección oficial-” serviría así de aviso a los particulares dueños de viviendas en ruinas en la misma calle para que inicien la restauración o se arriesguen a vender obligatoriamente sus propiedades.
El equipo de gobierno de Agustín García Millán, sigue adelante con los trámites para poner en vigor una ordenanza que obligará a los dueños de solares vacíos o casas en ruinas a vendérselas a un tercero si no puede edificar o hacerse cargo de la restauración, y evitar así la mala imagen que ofrecen en lugares como la Calle del Agua o la plaza del Ayuntamiento.
Concluido el plazo de alegaciones, el Ayuntamiento procederá ahora a la aprobación definitiva del reglamento para elaborar un inventario de solares donde actuar, encontrar a sus propietarios para notificarles la situación y aplicar la venta forzosa si fuera necesario.
En la Calle del Agua, jalonada de palacios del siglo XVII y casonas blasonadas, como la casa natal del escritor Gil y Carrasco -”que el Ayuntamiento no ha podido adquirir porque sus propietarios no han presentado toda la documentación del histórico inmueble, explicó Millán-” se encuentran numerosas viviendas desocupadas y solares donde en su día se frustró algún proyecto hotelero, dejando sólo una fachada.