Bueno: «La cultura es un concepto de carácter político de primer orden»
El filósofo abrió ayer las jornadas culturales que conmemoran el medio siglo de vida del IEB ensalzando el centro berciano y con un duro alegato al uso del término

Gustavo Bueno, a la izquierda, con José Antonio Balboa, entrando a la casa de cultura.
El filósofo Gustavo Bueno fue el encargado de abrir ayer las jornadas que celebran los 50 años de vida del Instituto de Estudios Bercianos. Recordando que su abuelo procedía de la comarca del Bierzo, «aunque nunca he podido averiguar de dónde exactamente», en su intervención realizó un duro alegato al uso y al concepto de cultura. La charla comenzó con la lectura de una de las revistas que ha publicado el IEB. A pesar de las críticas al término, Bueno precisó que el centro berciano «es un sitio interesante» y que el índice de sus publicaciones «ya es cultura viviente».
Su intervención, bajo el mismo título que uno de sus libros más exitosos -”«aunque nadie se lo haya leído»-”,con El mito de la cultura intentó denunciar «qué hay detrás» del término porque «se ha convertido en un concepto de valor supremo; para que algo tenga valor debe ser cultura y es, por tanto, una de las palabras con mayor prestigio aunque nadie sabe decir qué es».
Bueno explicó que la cultura se convertido en una de las enseñas, por ejemplo, de las autonomías, para «separarse y diferenciarse» del resto y que, por lo tanto, es ya «un concepto de carácter político de primer orden». Este concepto, según el filósofo, procede del «estado de cultura» ideado en Alemania y que lleva a que si un pueblo tiene una cultura propia «debe tener un Estado que lo mantenga». «Se discute sobre la cultura, aunque en España no existe una española, existen tantas culturas como autonomías», resumió Gustavo Bueno. Por el uso de la cultura como diferenciador, no comparte la reivindicación que muchos hacen del leonés, el bable o el asturleonés «como un idioma propio y aplastado por el castellano. Son idiomas muy bonitos estéticamente pero que nadie se suba a la parra».
Polémica con la religión. Gustavo Bueno indicó que el concepto, como se indica en su libro, también procede de la idea moderna de los reino de la gracia y la naturaleza del cristianismo. Ante esta duda de si la religión es o no cultura, el filósofo precisó: «Al clero le interesa que sea cultura, porque de este modo el Estado subvenciona las iglesias».