Reportaje | c. fidalgo
Un jabalí interceptado en la A-6
El Gobierno se enfrenta a la Junta para reclamarle el pago de la reparación del vehículo de una patrulla de la Guardia Civil que arrolló un jabalí en Carracedelo

La Autovía del Noroeste a la altura de Carracedelo, en una imagen de archivo.
La noche del 6 de diciembre del 2007, un jabalí logró atravesar la valla que protege a la Autovía del Noroeste en el punto kilométrico 399, en el municipio de Carracedelo. Y se encontró de frente con la Guardia Civil.
La escena acabó, como le ha sucedido a otros conductores en otros tramos de la A-6 en el Bierzo, con el vehículo arrollando al animal y con el propietario del automóvil -”en este caso la Delegación del Gobierno en Castilla y León-” buscando la forma de que alguien le pague los daños sufridos en la carrocería, que ascendieron a 920 euros y 40 céntimos.
Como la vía por la que circulaban los agentes es de titularidad estatal y en los terrenos colindantes no hay ningún coto de caza, el delegado del Gobierno, Miguel Alejo, y en representación de la Administración General del Estado, decidió reclamar ante la Junta de Castilla y León el pago de los daños por entender que la institución autonómica había hecho dejación de funciones descuidado su labor de control de especies cinegéticas. La reclamación firmada por Alejo se apoyó en un artículo de la Ley de Caza de Castilla y León que permite a la administración autonómica autorizar esperas para reducir la población de especies cinegéticas y «prevenir accidentes en relación con la seguridad vial», entre otros fines. Pero el argumento no ha convencido a la Delegación Territorial de la Junta.
Un informe firmado por el delegado territorial, Eduardo Fernández, ha echado por tierra la reclamación firmada por Miguel Alejo negando que pueda imputarse alguna responsabilidad a la Junta. El informe de la Delegación reconoce que además de la Ley de Caza, la Orden Anual de Caza de la temporada 2006-2007 también reconoce que los servicios territoriales de Medio Ambiente pueden autorizar aguardos y esperas nocturnas de jabalíes y cérvidos en zonas donde se haya producidos daños causados por los animales, siempre que los propietarios afectados, en caso de terrenos donde no exista un coto caza, lo hayan solicitado.
Nadie solicitó esperas. En el caso del punto kilométrico 399 de la A-6 no ha sido así, argumenta el informe de la Delegación de la Junta en León. «No hay prueba alguna de que nadie haya solicitado esperas o aguardos en la zona próxima al accidente en el punto kilométrico 399,4 de la A-6, ni los propietarios, ni el titular de la vía», destaca la resolución para desestimar la reclamación, agotando la vía administrativa y dejando al Estado, a menos que haya recurrido a los juzgados de lo contencioso, con 920 euros y 40 céntimos menos.