La Audiencia abre el juicio por el fraude del carbón en Endesa
El caso se remonta al 2002 y se atribuye a un ex empresario del Bierzo Alto y dos cómplices una estafa de 2,5 millones

Aspecto reciente del parque de carbones de Compostilla.
Introducían cientos de toneladas de carbón de ínfima calidad que cobraban a precio de primera tras amañar convenientemente las muestras durante el proceso de clasificación del mineral en Compostilla II. Eso es lo que tratarán de demostrar a partir de hoy tanto los abogados de Endesa como el fiscal durante el juicio que se celebrará en la sala tercera de la Audiencia Provincial, según reveló este periódico hace un mes. Como imputados en un presunto delito continuado de estafa en las entregas de carbón detectado en el 2002 se sentarán en el banquillo un conocido ex empresario minero del Bierzo Alto, un ex operario de la eléctrica y un técnico de la firma contratada para tomar las muestras de mineral en la entrada al parque de carbones de la térmica de Cubillos.
Para los tres imputados en el fraude carbonero se reclamarán penas de hasta ocho años de prisión y las indemnizaciones, en sintonía con la valoración del carbón de baja calidad que se estuvo pagando de manera continuada como de alto poder calorífico, rebasan los 2,5 millones de euros.
Por la Audiencia Provincial desfilarán entre hoy y mañana miércoles un gran número de peritos y también de técnicos y directivos de la compañía Endesa. El caso llega a la Audiencia seis años después de que en el 2003 se presentará la primera denuncia ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Ponferrada, cuyo titular fue el encargado de tramitar las diligencias.
En las mismas se recogen todos los detalles sobre el funcionamiento de la rudimentaria pero eficaz red montada para saltarse todos los controles a los que Endesa somete la entrada de mineral en Compostilla II para luego ordenar los pagos. Un bar en la cercana localidad de Bárcena (Ponferrada) servía de base de operaciones. En él se intercambiaban las bolsitas precintadas con las muestras de carbón y también los códigos para asignarlos a los camiones que el industrial supuestamente beneficiado cargaba con cenizas.