Riesco ordena de nuevo parar las obras del Canal y espera que Liñares ceda
El alcalde de Ponferrada exige a la Confederación Miño-Sil que no se «enroque en una actitud caprichosa» y que atienda a los vecinos, dado que se crea un problema

Riesco recorrió ayer con dos de sus concejales y la asociación de vecinos las calles de Campo.
El pulso sigue sobre la mesa. El alcalde de Ponferrada confirmó ayer noche que ha dado de nuevo orden a la Policía para que paralice las obras del vallado del Canal en el barrio de Cuatrovientos, por considerar que esta infraestructura que está colocando la Confederación Hidrográfica Miño-Sil genera un problema se seguridad para los peatones. Carlos López Riesco dijo que si lo que quiere el presidente del organismo de aguas, Francisco Fernández Liñares es que le llame, después de mantener una actitud caprichosa, lo hará sin ningún inconveniente, pero que lo único que hace falta es que se retome el diálogo y no se cree un problema a los vecinos, sino que se resuelva la situación.
«Es una obra inadecuada, que debe paralizarse y reestudiarse», resaltó el alcalde, al tiempo que dejaba bien claro que en el Ayuntamiento no han tenido constancia de que la obra estaba en marcha, y que debían haber tenido la deferencia de comunicarlo. Riesco añadió que el presidente Liñares «debe ser sensible a las reclamaciones vecinales y no es bueno eso de enrocarse en un despacho y no querer oír». Con todo, el alcalde confesó que no tiene esa imagen de Liñares. Por eso, estima que habrá una solución satisfactoria, pero no dejarán que la obra siga adelante tal como va.