Reportaje | MANUEL FÉLIX
El pizarrero novelista
Un trabajador de las canteras de Puente de Domingo Flórez, Leopoldo Rey, escribe un libro sobre una «venganza en tiempos de crisis»

Leopoldo Rey Rodríguez posa con su primera novela.
Todo surgió una noche de invierno, de esas que no le apetecía salir al bar a tomar algo. Se sentó delante del ordenador, tenía una historia que le rondaba la cabeza desde hacía tiempo y decidió darle formato novelesco. «Venganza en tiempos de crisis» es la novela escrita por un obrero de la pizarra, que maneja una pala mecánica con la que arranca el «rachón» ocho horas diarias en los montes de San Pedro de Trones y que esta semana ha visto la luz.
Sin complejos y con las ideas muy claras, Leopoldo Rey Rodríguez ha cumplido otra de las patas de ese estereotipo de la vida: Tener hijos (no los tiene, está soltero), plantar un árbol, y escribir un libro. Nunca pensó que lo que estaba escribiendo iba a ser publicado, pero a medida que avanzaba en la historia que quería parir, le gustaba lo que veía y se lanzó por su cuenta a editar esta pequeña novela, basada en hechos reales y también fabulada.
La primera tirada, publicada a través de la editorial Nuevos Escritores y pagada por él, alcanza los 200 ejemplares. Como tiene amigos y conocidos, prácticamente se la han quitado de las manos. Le quedan apenas unos 60 libros por vender.
La historia es ligera, fácil de leer y engancha desde el principio. Básicamente cuenta las peripecias de un trabajador de la pizarra que fue despedido injustamente de su trabajo en plena crisis, muy de actualidad. Y se ve inmerso en medio de varios acontecimientos a través de una venganza planeada por todo lo que le ha sucedido.
Pero lo de menos, en este caso, es la novela en sí. Lo de más es que alguien que vive en un pueblo de muy pocos habitantes, Sobredo (situado frente a Salas de la Ribera, en la otra orilla del río Sil), inmerso en el trabajo propio de la pizarra, se decida a escribir y publicar un libro.
«Hace muchos años intenté escribir la historia en una máquina de escribir, pero no sabía escribir con ella, y no pudo ser; pero ahora sí, con el ordenador», explica Leopoldo Rey, para quien la literatura es una completa novedad. Su vida laboral está ligada íntegramente al trabajo en las canteras de pizarra de la zona del Bierzo.
El primer libro ha dejado un buen sabor de tecla al literato pizarrero, puesto que adelanta que está ya escribiendo otro texto. «Si lo que escribo acaba gustándome, pues seguiré», advierte.
La gente que conoce a Leopoldo y su incursión en el mundo de las letras se ha sorprendido gratamente. «Me animan a que siga, y por algo se empieza, aunque el libro sea pequeño», dice con humildad el novel escritor. Asegura que no tiene ambición alguna en triunfar en este mundo de la literatura, porque, en parte, desconoce el mecanismo de promociones y concursos. Él, eso sí, se siente más que satisfecho por haber dado rienda suelta a un sentimiento que llevaba en su cabeza y plasmarlo en un libro. Con todo, su primera promoción literaria fue la reciente Feria de la Pizarra de Puente de Domingo Flórez. La gente compró su libro y ahora indica que lo que tiene que funcionar es el «boca a boca», porque no tiene dinero para promociones.