Berlanga solicita "un milagro" a La Encina en la ofrenda del Bierzo tras la tragedia forestal
La misa central de la patrona de Ponferrada y la comarca también ofreció un mensaje de esperanza para la reconstrucción de los daños. Un grupo de 200 manifestantes dieron en silencio la espalda a la comitiva

La Virgen de la Encina, la patrona de Ponferarda y el Bierzo, llega en procesión a la misa central de esta jornada festiva del 8 de septiembre.
"Un milagro". Eso es lo que ha pedido el alcalde de Berlanga del Bierzo, el socialista César Álvarez, en la ofrenda cursada al final de la misa a la patrona del Bierzo, la Virgen de la Encina, en su jornada central de las fiestas de Ponferrada. En esta celebración del 67 Día del Bierzo, y después del acto institucional en el salón de plenos del consistorio con las autoridades municipales, provinciales, autonómicas y nacionales, fue el turno para los actos religiosos. "Hace falta un milagro, con eso lo definimos. La España vaciada es una realidad y no se están poniendo los medios necesarios para que cambie el abandono de los pueblos. Es todo lo contrario, esto avanza a pasos agigantados. El abandono se agranda, porque con el tema de los incendios nos vemos camino de la extinción. Es la puntilla. Esos incendios son el medio más rápido para eliminarnos", manifestó el alcalde de Berlanga.
En una breve intervención, el alcalde de Berlanga dijo que no hay que buscar culpables por los incendios, porque, en cierta medida "todos tenemos parte de responsabilidad". Fue muy crítico el alcalde con el abandono de los pueblos: "Se les llena la boca con la España Vaciada y estamos más abandonados que nunca". "Al mundo rural nos tienen en una escala inferior. Tomen nota las autoridades y no permitan nuestra desaparición", resaltó César Álvarez, que ha ganado en su municipio comicio tras comicio. "Si los milagros existe, que nos ampare la Virgen de la Encina", concluyó.

Las autoridades con los alcaldes de Ponferrada y Berlanga, la vicepresidenta de la Junta, el subdelegado del Gobierno y el presidente del Consejo, en la procesión de la Encina.
En la celebración religiosa, coordinada por el rector de la basílica de la Encina, Antolín de Cela, también hubo mensajes de esperanza y ánimo para la unidad y la necesaria reconstrucción de lo dañado.
La Encina salió en procesión desde la basílica, con las calles aledañas repletas de seguidores y al llegar a la plaza del Ayuntamiento fue recibida con aplausos, luciendo sus mejores galas, para acto seguido oficiarse la misa mayor, concelebrada por numerosos sacerdotes y presidida por el administrador de la Diócesis de Astorga, Francisco Javier Gay Alcain.

Ofrenda floral en la procesión de la Encina.
En la ofrenda, este año fueron los pueblos de Berlanga del Bierzo los que presentaron los productos de la tierra ante La Encina. Así, se vieron buenas cebollas, calabazas, pimientos y otros productos de la huerta de Berlanga. También miel, avellanas, garbanzos, agua de la Penilla y "pedreles" de Langre, así como embutidos, pan recién horneado, dulces y roscón de San Miguel de Langre.
Fue un acto emotivo en el que, previamente también se produjo una manifestación en silencio de un grupo de unas doscientas personas vestidas de negro que, al paso de la comitiva de las autoridades en procesión, se pusieron de espalda y elevaron las manos silenciosas en señal de reivindicación por el desastre de los incendios forestales. Elena de la Fuente, de Bierzo Aire Limpio, dijo que era necesario concienciarse y vivir la realidad ante "la catástrofe ambiental, humana y económica".

Grupo de manifestantes para mostrar su malestar por los incendios forestales en silencio al paso del cortejo procesional.
A la procesión también se incorporó una hostelera de las Médulas, Fina Gómez, que fue protagonista de la tragedia forestal. Fina Gómez entregó como ofrenda de La Encina un frasco con cenizas de los pueblos afectados, y colocando el nombre de las localidades que se vieron dañadas por la virulencia de las llamas. Estaban los nombres de Médulas, Orellán, Yeres y otros como los de Oencia, Colinas del Campo, Igüeña o Anllares.
El oficiante, Francisco Javier Gay Alcain, administrados general de la Diócesis de Astorga, ante ausencia de obispo, puso de manifiesto en la misa central de la Encina un mensaje de ánimo a los afectados por los destrozos de los incendios forestales. Gay Alcain dijo que ahora todo "requiere un compromiso eficaz y sostenido en el tiempo por parte de todos para superar las secuelas de lo vivido en estas ultimas semanas". "En los momentos de mayor penumbra, Dios irrumpe en su grandeza con su presencia salvadora", señaló el administrador diocesano.

Una mujer con lágrimas negras pintadas, simbolizando la tragedia que supuso el fuego en los montes del Bierzo.