UGT exige invertir 6.000 millones para una convergencia interior «real»
El sindicato propone la creación de una nueva viceconsejería que gestione los fondos y defina las zonas de actuación en función de sus necesidades

Agustín Prieto, sentado a la izquierda, en la presentación del plan en la que estuvo presente Arturo
El sindicato UGT exigió ayer una inversión de 6.000 millones de euros en los próximos 12 años, hasta 2022, por parte de la Administración central y la autonómica para lograr una convergencia interior real en Castilla y León que acabe con los «tremendos» desequilibrios actuales entre provincias, que son cercanos al 40% y que, sobre todo, afectan a León, Zamora, Salamanca y Ávila. Esta financiación sería adicional a las inversiones previstas para otros proyectos y nunca podría ser inferior a los 500 millones de euros anuales para garantizar el desarrollo de las zonas más desfavorecidas.
Así lo expuso ayer el secretario general de UGT en la comunidad, Agustín Prieto, que presentó, junto a todos los secretarios provinciales de la formación, un documento que recoge una hoja de ruta para las próximas tres legislaturas y que ahora entregarán a los partidos políticos, instituciones y diversos colectivos, con el fin de que sirva de debate para lograr corregir esta situación.
Entre las propuestas, Prieto destacó la necesidad de crear en el seno de la Junta una viceconsejería o una Dirección General sobre Convergencia Interior que tenga entre sus competencias el desarrollo del plan y la coordinación de las acciones.
Para UGT el mapa autonómico debería dividirse en tres zonas. Por un lado, las Zonas Objetivo 1, aquellas provincias afectadas por problemas serios de desarrollo económico y social, en evidente de desequilibrio con respecto a la media desarrollo autonómico. Esta situación -”que según Prieto afectaría, sobre todo, a León, Zamora, Salamanca y Ávila-” se determinaría por variables como la renta per cápita, tasa de actividad, tasa de empleo y paro inferior a la media de la comunidad. En segundo lugar, estarían las Zonas Objetivo 2, donde se incluirían las provincias que, aún disponiendo de indicadores económicos por encima de la media autonómica, presenten deficiencias estructurales y problemas serios de despoblación, como Soria. Finalmente, las Zonas Objetivo 3 recogerían aquellas comarcas con déficits significativos en el desarrollo económico y social. Quedarían excluidas las comarcas de las provincias declaradas Objetivo 1.