Reportaje | pacho rodríguez
Demetrio Madrid, el único
El primer presidente de la Junta presentó en Madrid su libro «El arranque de Castilla y León»
José Antonio Barrio, Demetrio Madrid y Óscar López, en un momento de la presentación del libro en el
Con la vieja guardia amiga, entre ellos Miguel Alejo y Jaime González, con zamoranos ilustres, y con un novísimo, que sería Óscar López, secretario general del PSOE en Castilla y León, habló Demetrio Madrid, ex presidente de la Junta, de su libro El arranque de Castilla y León. Una necesidad política. Y como dijo el aspirante, ahí, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, estaba el primero y único presidente socialista que ha tenido esta comunidad. Y se reivindicó: «Aspiro a quitarle el título», aseguró López.
Pero como lo que tocaba era el pasado, la estrella era Demetrio Madrid, que dejó muestras de que, si la política perdió uno de sus actores fundamentales, también había un orador de primera, contador ameno, al pie de la anécdota para explicar la historia con esos vericuetos que le restan solemnidad pero aportan autenticidad.
Por eso contó Madrid que aquello de organizar lo que iba a ser el ente autonómico y les correspondía a él, Jaime González y demás, tuvo mucho de recorrer pueblos con coche particular, sin apenas presupuesto y, en muchos casos, tal y como contó, «teniendo que salir por pies de algunos sitios».
El primer presidente de la Junta abundó con brevedad en el caso leonés. Y aseguró que «las corrientes que defienden una clara posición de León solo están en retroceso». Y también recordó que había en Segovia quienes defendían su autonomía uniprovincial, lo mismo que otros añadían Cuenca, Madrid-¦
Como el libro está para leerlo, Demetrio Madrid lo sugirió acerca del suyo. Pero anticipó anécdotas. Como esos tres meses en Burgos en los que él trabajaba en el despacho en el que Franco firmó el final de la guerra, y a Jaime González le tocaba lo propio en el vestidor de Carmen Polo.
Era el pasado frente a un presente en el que Óscar López apuntó que el 40 por ciento de los castellanos y leoneses se ha tenido que ir fuera de su tierra por falta de trabajo.