Los porteros de discotecas deberán tener la ESO y aprobar un examen
La Escuela Regional de Policía Local de Ávila será la organizadora de las pruebas
El portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago Juárez, después del Consejo de Gobierno .
Los porteros de discotecas, bares o de recintos para conciertos o exhibiciones de Castilla y León, no podrán llevar armas ni utilizar la fuerza, deberán tener el título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) o Formación Profesional de grado medio, no contar con antecedentes delictivos y, antes de un año, pasar un examen en la Escuela Regional de Policías Locales.
Así lo recoge el decreto que aprobó ayer el Consejo de Gobierno autonómico que cubre un vacío normativo y regula el reglamento de derecho de admisión a espectáculos públicos y actividades recreativas, según ha explicado en rueda de prensa el consejero portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, en rueda de prensa.
Se trata de un decreto, según ha referido el portavoz, que busca garantizar a los ciudadanos su derecho de acceso con seguridad a estos establecimientos y el de los empresarios a poner los medios para profesionalizar la labor del portero.
Este personal se denominará Portero de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas (PEPAR) y no podrá desempeñar funciones atribuidas al personal de seguridad privada, según se explica en la documentación facilitada ayer en el Consejo de Gobierno.
Estos porteros no puede portar armas ni utilizar la fuerza, y en el caso de incidentes o alteraciones del orden público debe pedir la intervención del personal de seguridad del local o la policial.
La Escuela Regional de Policía Local de Ávila realizará el examen a los interesados en obtener la autorización.
Examen exhaustivo. El examen se convocará «antes de un año desde la aprobación del decreto», según la citada documentación y las pruebas, de conocimiento y prácticas, incluirán cuestiones de contenido jurídico y normativo relacionado con los espectáculos públicos, protección y primeros auxilios, control en situaciones de conflicto, y de aptitud psicológica para las funciones previstas.
El «Pepar» tiene como atribuciones asegurar la entrada de personas, comprobar la edad, verificar la adquisición de la entrada, controlar que no se supere el aforo, impedir que se saquen bebidas a la calle, facilitar inspecciones y controles, el acceso a personas con discapacidad, prestar auxilio básico a quien lo necesite y llamar al 112 si procede. Los porteros también están obligados a prohibir la entrada a quien porte armas, carezca de la edad mínima, no haya abonado entrada si está establecida y autorizada y a quien origine o intervenga en altercados, exhiba ropa o símbolos que inciten a la violencia, el racismo o la xenofobia, muestre evidentes signos de embriaguez o trafique con sustancias ilegales.