Una alerta en la historia clínica digital detectará el riesgo de diabetes
Una guía de actuación fomentará la prevención y el control de la enfermedad
La Consejería de Sanidad tiene previsto implantar un sistema de alertas en la historia clínica electrónica de aquellos pacientes que se encuentren en un estadio preclínico de la diabetes mellitus. También se aplicará en los casos en que esta patología esté diagnosticada para facilitar su seguimiento. El objetivo es reforzar la detección precoz y mejorar el diagnóstico y tratamiento de esta patología, que según algunas estimaciones afecta al 8% de la población de Castilla y León, es decir, a unas 190.000 personas. Sin embargo, un elevado número de ciudadanos desconoce que padece diabetes ya que se desarrolla sin manifestar síntomas durante una etapa prolongada (se conoce como diabetes preclínica), lo que provoca que en el momento del diagnóstico puedan presentarse ya una o más complicaciones, informa Ical.
En ese sentido, la diabetes conforma un área prioritaria del III Plan de Salud de la Consejería, ya que es una enfermedad crónica con elevada morbilidad y mortalidad, gran parte de ella prematura, lo que supone un alto coste social y un gran impacto sanitario debido al desarrollo de complicaciones que conllevan una merma tanto de la calidad como de la esperanza de vida de los pacientes diabéticos. Además, se asocia con un mayor número de hospitalizaciones, reingresos y una mayor duración de la estancia hospitalaria.
La Consejería de Sanidad, en colaboración con un grupo de profesionales de Atención Primaria y Especializada y las sociedades científicas implicadas, ha elaborado la guía de actuaciones para la adaptación de la Estrategia en Diabetes del Sistema Nacional de Salud en Castilla y León, a la que ha tenido acceso la agencia Ical. Se trata de un conjunto de directrices y recomendaciones que se presentarán de forma oficial a mediados de marzo. Sus líneas estratégicas persiguen la promoción de estilos de vida saludable y la prevención; el diagnóstico precoz; la mejora del tratamiento y el seguimiento de la enfermedad; el abordaje anticipado de las complicaciones; así como el impulso de la investigación; y la formación de los profesionales sanitarios. Además, persigue adaptar el documento nacional y completar la cartera de servicios existentes y fomentar la investigación y la formación. En Castilla y León la diabetes tipo 1 (insulinodependiente y que se manifiesta en edades juveniles) es atendida, mayoritariamente, por los pediatras -tanto de Atención Primaria como en los hospitales- hasta los 14 años, y por los endocrinólogos. La tipo 2 (que en la mayoría de los casos se puede controlar con antidiabéticos orales y generalmente aparece en la edad adulta) es diagnosticada por los médicos de Atención Primaria.