Los sindicatos se movilizarán contra la reforma de la Constitución
Creen que fijar un límite al déficit público condicionará a los futuros gobiernos.
Hernández y Prieto analizan la reforma de la Constitución.
Comisiones Obreras y UGT de Castilla y León anunciaron ayer que el próximo martes 6 de septiembre mantendrán una reunión con representantes de otras organizaciones sociales de la Comunidad para fijar un calendario de movilizaciones conjuntas contra la reforma de la Constitución y fijar un límite al déficit público, una medida que calificaron de «contraproducente» y que aseguraron que rompe el consenso constitucional.
Los secretarios regionales de CC.OO. y UGT, Ángel Hernández y Agustín Prieto, respectivamente, se mostraron muy críticos con el pacto alcanzado entre el PSOE y el PP para modificar la Carta Magna «en menos de quince días», en agosto, y sin realizar un debate público. Por ello instaron al Gobierno a convocar un referéndum para que «sea la ciudadanía la que decida».
Explicaron que han mandando cartas a todos los diputados nacionales y senadores por Castilla y León para pedirles que voten en contra de la reforma en las Cortes y que, en todo caso, apoyen la convocatoria de una consulta pública.
Asimismo, han iniciado una campaña electrónica de recogida de firmas en demanda de este plebiscito y anunciaron que apoyarán «cualquier movilización» que realicen otros grupos en esta línea.
Respecto a la reunión del día 6 para formar un «bloque unitario» en contra de la reforma constitucional, anunciaron que participarán en ella representantes de otros sindicatos, de sectores agrarios, colegios profesionales y organizaciones de consumidores, entre otros, y ambos apostillaron que no descartan ninguna medida de protesta.
«No compartimos ni el fondo ni las formas», aseveró con rotundidad Prieto, quien consideró que desde hace más de un año el Gobierno central ha «perdido el rumbo». El líder de UGT aclaró que los sindicatos apoyan que haya un control del déficit público, pero que debe ser «compatible con el crecimiento económico y la creación de empleo».
Por su parte, Hernández calificó la modificación de la Carta Magna de «absolutamente innecesaria» porque consideró que no va a solventar los graves problemas económicos de España, sino que pondrá «trabas para el futuro para todo tipo de gobiernos» y sea cual sea el ciclo económico.
«Va a poner en riesgo las prestaciones básicas del Estado del bienestar», afirmó el secretario general de CC.OO.
Asimismo, los dos dirigentes sindicales incidieron en que la Constitución fue «fruto del consenso» y que logró un «equilibrio ideológico entre los partidos», que con esta reforma «ha saltado por los aires» porque «se derechiza» la Carta Magna consagrando las «políticas neoliberales, respondiendo a lo que dicen los mercados».