La Junta desarrollará un modelo europeo de residencias de mayores
La atención a los usuarios se realizará en función de sus necesidades y autonomía.
La consejera de Familia, Milagros Marcos.
Los servicios sociales de Castilla y León se crecen ante la adversidad. En pleno fragor del debate sobre el futuro del Estado del Bienestar, se enfrentan a una transformación «radical», ya iniciada, pero que en este mandato se completará para afianzar su sostenibilidad. Ése es el compromiso de la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Milagros Marcos, quien plantea redefinir y priorizar el gasto, promover un consumo responsable de los recursos públicos e implantar una nueva gestión, más eficaz, en todas las áreas para lo que su departamento irá de la mano del plan de ordenación territorial de la Junta.
En una entrevista concedida a Ical, explica que pretende sacarle más partido a los centros de mayores, avanzar en la atención sociosanitaria, mantener los buenas notas en dependencia y actualizar las políticas dirigidas a la igualdad, la violencia de género y las familias. Todo un reto, que afronta sin pausa, pues ya tiene ya deberes puestos hasta finales de año para que la Comunidad conserve su liderazgo en atención social.
«Estamos trabajando en el desarrollo de un sistema de información común, que dará origen a la historia social. Ése es el punto de partida y en el que estamos actuando. La Consejería está pilotando este modelo con el área de dependencia y personas mayores y está trabajando en el ámbito de la discapacidad. En junio de 2010, se planteó en el seno de la Comisión Delegada Nacional avanzar en la unificación de las valoraciones de dependencia y discapacidad, porque sus baremos son nacionales. Avanzamos a buen ritmo en el modelo de atención residencial, ya que estamos trabajando con las corporaciones locales para unificar los criterios y las prestaciones de los servicios. Se hizo ya en la pasada legislatura con la ayuda a domicilio. Por tanto, ya hay un piloto de servicio unificado en la Comunidad».
Transformación . Toda esta transformación se va a hacer durante esta legislatura. El compromiso es culminar todo el proceso en 2015. «Implica cambios normativos y estructurales y, de hecho, la estructura de la Consejería ya se ha modificado. Tenemos una dirección técnica de acceso a todos los servicios, otra de programación, del que depende el Observatorio de los Servicios Sociales».
Uno de los proyectos más importantes se centrará, en la remodelación de las residencias para mayores. «Ahora, a diferencia del sistema de los años 70, a los 65 años nuestros mayores no quieren ingresar en una residencia, por eso tenemos ayudas de atención domiciliaria, de teleasistencia o dependencia».
Incidiendo en esta idea añade: «Estamos trabajando en un nuevo tipo de centros. Desarrollaremos la implantación del modelo europeo de unidades de convivencia en las nuevas residencias de mayores que se creen siguiendo el mapa de plazas diseñado hasta 2015. En lugar de grandes pasillos, de residencias al uso, habrá unidades de atención en función de las necesidades y de la autonomía de los usuarios, que serán de doce, quince o veinte personas, eso ya se decidirá. Contarán con un profesional de referencia y tratará de implicar a la familia y potenciar la autonomía. Incluso, por ejemplo, podrían tener un microondas para calentarse la comida y vivir como si fuera una comunidad. Empezamos a extenderlo, aunque precisa de regulación normativa. Por ello, ya estamos hablando con el sector privado y lógicamente pretendemos cerrar un acuerdo con ellos antes la regulación».