Tres detenidos por las pésimas condiciones de sus empleados
Efectivos de la Guardia Civil detuvieron cerca de Roa (Burgos) a tres miembros de una misma familia de nacionalidad portuguesa, cuyas iniciales son F.P.D.S. de 45 años, A.M.D.S. de 42 años y F.S.M.D., de 22 años de edad, como autores de los delitos de explotación de seres humanos, contra el derecho de los trabajadores, tenencia ilícita de armas y contra el patrimonio (robos y hurtos).
Otros tres compatriotas, con iniciales J.R.D.F., de 23 años, P.A.L.A., de 34 años, y A.A., de 55 años de edad, a los que tenían contratados y «semiesclavizados», fueron imputados por su participación en delitos contra el patrimonio. Así lo dieron a conocer ayer el subdelegado de Gobierno, José María Arribas, acompañado por el teniente coronel jefe de la Comandancia de Burgos, Miguel Salom, y por el sargento Carlos Lacalle, que dirigió esta operación especial denominada ‘Escudos’ contra la trata de seres humanos.
Investigación. Según explicaron, las investigaciones comenzaron a finales del pasado mes de octubre, tras una denuncia interpuesta por malos tratos, bajo la sospecha de explotación de seres humanos y contra el derecho de los trabajadores. Durante la investigación, se pudo comprobar que en temporada alta -época de vendimia- podía tener hasta 20 obreros a sus órdenes, mientras que en temporada baja, mantenía un número siempre fijo de cuatro a seis trabajadores. Hombres y mujeres empleados en labores de mantenimiento de la finca y trabajos domésticos respectivamente.
Bajo falsas promesas, reclutaban a temporeros procedentes de Portugal y el Magreb, de entre las clases sociales más bajas. Una vez en España eran privados del pasaporte, documentación y cartilla bancaria. Realizaban jornadas interminables de trabajo en el campo y en la finca del «patrón» -una casa ubicada en la localidad de San Martín de Rubiales- sin remuneración alguna bajo amenazas y malos tratos y eran alojados en condiciones y «celdas infrahumanas». Cuando el trabajo en el campo escaseaba, el clan familiar les inducía a robar en explotaciones agrícolas y ganaderas de la zona.