La Junta apuesta por implantar en Sanidad la historia y tarjeta electrónicas
El II Plan de Infraestructuras Sanitarias de Castilla y León apuesta por desarrollar e implantar la tarjeta y la historia clínica electrónica, así como por continuar con las inversiones ya comenzadas en cinco hospitales de la Comunidad autónoma que no se cerraron en el primer plan: el Clínico de Valladolid, el Complejo Universitario de Salamanca, el hospital de Benavente, el Rodríguez Chamorro de Zamora y el de Miranda de Ebro. Así lo anunció ayer el consejero de Sanidad, Antonio Sáez, tras la celebración ayer del Consejo Regional de Salud, donde acordaron que pasará a llamarse Consejo Castellano y Leonés de Salud, y en el que informó a los distintos agentes sociales de las medidas que plantea la Junta para racionalizar el gasto sanitario y para la reordenación de los recursos humanos.
La apuesta por las tecnologías de la comunicación a través de la tarjeta e historia clínica electrónicas permitirá compartir información entre la Atención Primaria y Especializada «con criterios y protocolos comunes, y sin barreras», expuso el consejero. «También servirá para evitar duplicidades en pruebas diagnósticas y consultas», explicó Sáenz Aguado en la presentación del plan.
En cuanto a la tarjeta electrónica, con la que actualmente se puede operar en Atención Primaria y que se está implantando «progresivamente» en los centros hospitalarios, el plan, apuntó el consejero del PP, contempla, para completar el proceso, que se aplique en las oficinas de farmacia.
Atención a pacientes crónicos. Sáez también informó al consejo de la estrategia de atención a pacientes crónicos y pluripatológicos, que se centra en mejorar la calidad de su atención y la eficiencia de los recursos. Además, anunció que con la reforma del reglamento podrán intervenir en el consejo, como miembros de pleno derecho, las asociaciones de pacientes y sus familiares, las organizaciones que representan a los discapacitados, y otras entidades profesionales del ámbito asistencial.