Herrera propone reformar la Constitución para precisar las competencias autonómicas
Asegura que es «el momento propicio» y rechaza la propuesta de Aguirre de devolverlas al Estado.
El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, posa con todos los galardonados con los Premios Castilla y León.
El «creciente e interesado» debate sobre el Estado de Autonomías centró ayer el discurso del presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, en la celebración de la entrega de premios de Castilla y León. Herrera realizó una defensa del actual sistema desde el convencimiento de que la autonomía es «una de las fortalezas que más puede servir a la Comunidad». Eso sí, marcó el momento actual, «de emergencia nacional», como el «más propicio» para actualizar las competencias que corresponden «a unos y otros», incluso, mediante una reforma constitucional.
En el acto de entrega de los Premios Castilla y León —al que asistieron más de 500 persona— el presidente de la Junta apostó por «fortalecer la función de coordinación y cohesión del Estado» por medio de los «grandes consensos políticos», que «tan buenos resultados han dado».
Herrera rechazó la idea de devolver las «importantes» competencias de Educación y Sanidad —al contrario de lo propuesto por la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre— a pesar de que el actual sistema de financiación hace «insostenible» el camino que deben recorrer las comunidades para sustentar los servicios básicos. «Es necesario reformarlo, porque este sistema obliga a las autonomías a recurrir a ingresos extraordinarios procedentes del endeudamiento», advirtió, y añadió: «Estamos abocados al déficit estructural crónico».
También negó las acusaciones que responsabilizan a las comunidades de la crisis que vive España y del déficit público. «Son acusaciones falaces», aseveró. Y es que el debate sobre el Estado de Autonomías ha generado dos «posiciones extremas»: por un lado, los que consideran que se trata de «un instrumento insuficiente» para avanzar en el «camino soberanista» y, por otro, los que defienden una «recentralización» del modelo territorial porque le atribuyen la «responsabilidad» de la situación económica.
En su opinión, tanto España como las Comunidades tienen «la urgencia de completar un conjunto de reformas estructurales y modernizadoras, razonadas y razonables en su justicia y en sus objetivos», porque, a pesar de que la historia de las autonomías es «positiva», está narrada con «muchas luces y sombras».
Sombras «mejorables» como «algunas ineficiencias que causan dificultades a los ciudadanos, así como innecesarias duplicidades, e incluso algunas gestiones escasamente ejemplares». «Algo que sin embargo no debe atribuirse al propio modelo, sino a la forma en la que algunos lo han desarrollado», argumentó Herrera, y puntualizó: «Las comunidades no son un problema y, mucho menos, el problema de España».
También tuvo palabras para los casi 230.000 parados de Castilla y León, con los que se comprometió a continuar trabajando para «ofrecerles, más pronto que tarde, una esperanza y una oportunidad». Así, convocó a todos los ciudadanos de la Comunidad a luchar para «salir adelante en este difícil momento». Y es que Herrera se mostró convencido de que «nos dirigimos hacia un mundo muy distinto al actual, donde lo que dejamos atrás no volverá».