Herrera ofrece al empresariado el «coraje» de los poderes públicos
Apela al «optimismo de la voluntad» y niega que los gobernantes estén acobardados.
Un momento de la intervención de Herrera en la jornada de la Asociación Empresa Familiar.
El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, ofreció ayer el «coraje» de los poderes públicos a los empresarios de la Comunidad, a los que también les transmitió: «No estamos acobardados».
El jefe del Ejecutivo autonómico apeló al «optimismo de la oportunidad» en unos momentos de dificultad, en los que el principal riesgo del país es la «paralización y la inacción» ante una «espiral de pesimismo y miedo» por la evolución de las magnitudes macroeconómicas. Por ello, urgió la unión y «armonización» fiscal, política y mercantil de la Europa del euro.
Asimismo, el jefe del Gobierno autonómico expuso que los poderes públicos saben lo que tiene «que hacer». «Sabemos bien claro lo que tenemos que hacer, sabemos bien claro lo que tenemos que aprender, sabemos bien claro lo que tenemos que rectificar, queremos cambiar, queremos sobrevivir con vosotros», indicó en su intervención, durante la inauguración de la jornada ‘Cambiando para sobrevivir’, que se celebró en Valladolid la Asociación Empresa Familiar de Castilla y León.
En ese sentido, Herrera pidió «responsabilidad» al empresariado por tener un «papel determinante e insustituible» y les recordó que pueden contribuir desde un plano «personal» e «individual» a superar esta situación de «objetiva dificultad».
«Estamos aquí para procurarnos, conjurarnos, comprometernos, concentrarnos en lo más cercano», dijo. «No nos rendimos, no nos conformamos. Aquí hay de todo menos conformismo», apostilló, aunque reconoció que España está «atenazada» por datos sobre valores como la prima de riesgo o las expectativas de las elecciones griegas. «No nos dejemos vencer por el pesimismo», apostilló.
Herrera confesó ser un «convencido de Europa» y recalcó que el «campo de juego» y «ámbito natural» de España es el comunitario. Aseguró que la eurozona demuestra «cada día» que es un proyecto «inacabado», que los países no saben «construir» y que está «muy lejos» de ser una unión «política, mercantil, bancaria, fiscal», que de «cohesión y sentido» y que permita tomar medidas que no sean sólo un «parche o paliativas». Además, consideró debates «estúpidos» los surgidos sobre cómo debe llamarse al plan de recapitalización de la banca española.
Aseguró que es necesaria la armonización fiscal con Europa para acabar con la competencia entre estados o entre comunidades autónomas, ya que recordó que Castilla y León sufre los efectos de las autonomías que hace un «uso discriminatorio» de sus derechos históricos, en relación a las denominadas ‘vacaciones fiscales vascas’.
«Todos los fines de semana nos colocan a la orilla del abismo, del propio precipicio», dijo el presidente de la Junta.