La localidad segoviana de Cuéllar inicia sus encierros, los más antiguos de España

Uno de los momentos del encierro ayer en Cuéllar.
La localidad segoviana de Cuéllar vivió ayer uno de los encierros más accidentados en mucho tiempo, ya que ninguno de los novillos entró en el recorrido urbano y fueron anestesiados. Se sacaron otros seis toros en una acción protestada, aunque el evento terminó sin altercados a pesar de haber sido uno de los encierros más movidos y extraños experimentado en mucho tiempo, no se produjeron heridos de gravedad.
Según informó Carlos Fraile, presidente de la Asociación de encierros de Cuéllar, los novillos de la ganadería de Peñajara de Casta Jijona, de Fuente del Arco (Badajoz), estuvieron descontrolados en todo momento. Conforme al informe emitido por la asociación «no se puede valorar el resultado del encierro porque entendemos que no ha existido».
Y es que, tal y como señaló Fraile «no consiguieron introducir ningún animal». Estos fueron anestesiados por el veterinario de la plaza con el intento de apaciguarlos. Los municipales decidieron, debido a la situación hacer un cambio de novillos y sacar al recorrido a otros seis toros de la ganadería Escudero de Cortos, una acción protestada por los espectadores de la zona del Embudo.
Antes de llegar a la zona del encierro, los novillos de Peñajara de Badajoz protagonizaron una huida colectiva en el recorrido por el campo, provocando momentos de tensión al cornear y provocar la muerte de uno de los caballos que acompañan a la manada en el campo.
Por lo demás, no se produjeron altercados importantes, puesto que la enfermería atendió a dos corredores, uno con luxación de hombro y otro con un traumatismo leve en la cabeza, finalizó la jornada de ayer, en la que la asociación de encierros de Cuéllar manifestó al final de su comunicado, su firme rechazo al acto vandálico manifestado en la madrugada del sábado contra la vivienda del alcalde de la localidad segoviana.