Examen a la bicefalia socialista
La andanada | pedro vicente
Tras los recientes arrumacos protagonizados por Juan Vicente Herrera y Julio Villarrubia , había cierto morbo político por ver el ardor con el que se empleaba el portavoz del grupo socialista, Óscar López , en el debate parlamentario programado ayer con el presidente de la Junta. Lo de menos era el asunto a debatir, la pasada Conferencia de Presidentes, cuestión a estas alturas muy sobrepasada por los acontecimientos. Lo de más era ver si López, cuyas diferencias con Villarrubia son cada día más ostensibles, secundaba ese idilio o se desmarcaba y acentuaba sus discrepancias (no con su compañero de partido, sino con el gobierno Herrera).
La verdad es que la bicefalia socialista no deja de ser secundaria al lado de la «esquizofrenia política» mostrada por Villarrubia, quién cinco días después de encamarse con Herrera en un pacto que iba a crear no sé cuantísimos miles de empleos, ha anunciado una enmienda a la totalidad de los Presupuestos de la Comunidad, que, entre otras cosas, asumen que Castilla y León seguirá perdiendo empleo en el 2013. Dicen que López no compartía ese pacto y que él y otros notables del grupo parlamentario socialista no conocieron su contenido final hasta el mismo día de su firma. Me lo creo, ya que hay antecedentes. Sin ir más lejos, cuando el propio López, en su condición de anterior secretario autonómico, pactó el último Plan de Convergencia Interior, de cuyo contenido se enteró la entonces portavoz, Ana Redondo , poco menos que por la prensa. Es decir, que el actual portavoz socialista (y no se olvide, secretario federal de Organización del PSOE) ha probado ahora de su propia medicina.
López estuvo en su papel de oposición. Lamentó que el debate se celebrara a toro pasado y reprochó a Herrera su docilidad hacia las pautas marcadas por el Gobierno Rajoy y el PP nacional. Y ya que en su intervención inicial el presidente de la Junta había asegurado que apoyó en la Conferencia el futuro de la minería, le pidió que inste a convocar la Mesa del Carbón para garantizar el Plan del 2013.
La contestación de Herrera estuvo más dirigida al secretario de Organización que al portavoz socialista en la Cámara. De paso nos enteramos de que el presidente acudió a la Conferencia no sin intercambiar antes impresiones con dirigentes del PSOE e IU. El interlocutor de IU fue su coordinador autonómico y procurador, José María González; el del PSOE se supone (Herrera no lo reveló) que Villarrubia, extremo que, hablando de bicefalia, dio la impresión que López desconocía.
Ese encuentro previo no condicionó la posición crítica de González, que calificó a los presidentes autonómicos del PP de «coro de niños cantores». La respuesta presidencial estuvo a la misma altura, calificando a IU de «orfeón de solistas desafinados». Por el contrario, el leonesista Alejandro Valderas , que no fue objeto de esa consulta previa, mantuvo un tono muy mesurado, llevando, eso sí, las revueltas aguas autonómicas al molino leonesista. Se remontó al “pecado original” de la Comunidad autónoma para defender un replanteamiento de su configuración territorial. En tono igualmente conciliador, Herrera rechazó rotundamente la propuesta de “repensar” la Comunidad. “No se puede conducir mirando permanentemente por el retrovisor”, replicó, animando al procurador leonesista a sumarse al esfuerzo común para superar la difícil situación que atraviesan ésta y todas las demás autonomías.