Nuclenor cierra Garoña para no pagar 150 millones
El Consejo de Administración de Nuclenor ratificó la decisión de cese de la actividad de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) para no tener que pagar 153 millones por el nuevo impuesto nuclear. Esta decisión fue adoptada este viernes por la empresa al conocer la redacción final de la ley de medidas fiscales para la sostenibilidad energética, que confirma la aplicación retroactiva del tributo, lo que permite a la sociedad acogerse a una de las causas de disolución prevista en la legislación.
El texto, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), confirma el carácter retroactivo del nuevo impuesto nuclear, lo que obligaría a un pago de impuestos de 153 millones de euros a Nuclenor.
Sin embargo, la empresa explicó que tenía unos fondos propios a 30 de septiembre de 147 millones de euros y un resultado a dicha fecha de 9,6 millones de euros.
«La magnitud del impuesto a pagar situaría a Nuclenor en patrimonio neto negativo, es decir, muy por debajo de los fondos propios necesarios para evitar la disolución de la sociedad, según lo establecido en la legislación vigente», indicó la empresa burgalesa.
No obstante, ha presentado una consulta vinculante a la Dirección General de Tributos del Ministerio de Hacienda para que confirme la aplicación retroactiva del nuevo impuesto.
No obstante, la empresa ha querido «salvaguardar» los derechos de los trabajadores y la capacidad económica para realizar los trabajos de desmantelamiento.