Sólo cinco de cada cien extranjeros se alojan en casas rurales de la autonomía
La mitad de los turistas que vienen a la Comunidad proceden de Madrid.
Castilla y León se mantuvo como líder indiscutible en turismo rural de España durante 2012 con el el 23,8 por ciento (587.798) de los viajeros y el 18 por ciento (1.350.090) del total de las pernoctaciones registradas. Sin embargo, la captación de turistas extranjeros siguió siendo una asignatura pendiente, ya que los que llegaron a la Comunidad, 45.492, representaron el 11,68 por ciento del total que arribó en España; y pernoctaron en 93.670 ocaciones, el 5,4 por ciento de las contabilizadas en el conjunto nacional por viajeros foráneos. Por el contrario, el número de viajeros españoles que se alojaron en establecimientos de turismo rural el año pasado, 542.311, representó el 23,8 por ciento del total; y sus pernoctaciones, 1.256.422, el 21,7 por ciento, según un informe publicado ayer por el INE.
Así, si Castilla y León lideró en cifras globales el sector del turismo rural el año pasado, en pernoctaciones de residentes en el extranjero se situó en quinta posición, por detrás de las Islas Baleares (35,6 por ciento del total); Canarias (14,7 por ciento); Andalucía (14,5 por ciento), y Cataluña (9,2 por ciento). El estudio publicado ayer por el INE también refleja de los turistas españoles que llegaron a Castilla y León atraídos por este sector turístico, la mayor parte, el 51,97 por ciento, procedió de Madrid, y un 15,74 por ciento, de la propia Comunidad. Lejos ya se situaron los procedentes de País Vasco (7,17 por ciento); Galicia (3,63 por ciento), y Castilla-La Mancha (3,21 por ciento). El sector del turismo rural no registró un buen comportamiento en 2012, y las pernoctaciones en estos alojamientos descendieron un cinco por ciento en Castilla y León, mientras que el número de viajeros se redujo en un seis por ciento. Los viajeros españoles bajaron un 6,3 por ciento, y los foráneos, un 1,9 por ciento; mientras que las pernoctaciones de los turistas nacionales mermaron un 4,3 por ciento, y las de extranjeros, un 13,5 por ciento.
Estos descensos se produjeron pese a que el índice de precios de los alojamientos rurales de la Comunidad sufrió un retroceso del 0,13 por ciento, frente a una rebaja en España del 0,66 por ciento.
El documento estadístico también refleja que el año pasado seis provincias de Castilla y León estuvieron entre las quince españolas que contabilizaron un mayor número de pernoctaciones en sus alojamientos de turismo rural, Ávila (266.267), en segundo lugar por detrás de Girona (363.648); Segovia (196.184), en octava posición; Burgos (170.369), en décima; León (164.387), en undécima; Soria (150.847), en décimo tercera; y Salamanca (146.534), en décima cuarta.
El grado de ocupación media por plazas en fin de semana en alojamientos de turismo rural se situó en Castilla y León en el 23,8 por ciento, por encima de la media nacional del 23,6 por ciento, pero muy por debajo de las autonomías con mayores porcentajes, Baleares (54,8 por ciento), La Rioja (38,2 por ciento); País vasco y Cataluña (31,3 por ciento en ambos casos), y Madrid (31,3 por ciento) según los datos.
La Consejería de Cultura trabaja en el diseño de un Plan de Turismo Gastronómico que presentará a Castilla y León como destino culinario en España y en el resto del mundo. Se trata de un ambicioso proyecto, que nace a raíz de la designación de Burgos como Capital Española de la Gastronomía, y que estará listo antes de que de comienzo el verano con el ánimo de sumar a los recursos patrimoniales de la región, un rico y variado potencial gastronómico.
La consejera de Cultura y Turismo, Alicia García y el alcalde de Burgos, Javier Lacalle, formalizaron en la capital burgalesa la firma de un protocolo de actuación con motivo de la designación de Burgos como Capital Española de la Gastronomía.