Diario de León

Castilla y León recoge muestras en grandes superficies por el caso de la carne de caballo

La Comunidad sacrificó en mataderos 10.157 animales equinos en 2012, casi un 30 por ciento más que el año anterior

Publicado por
ICAL

Creado:

Actualizado:

La Junta de Castilla y León, a través de la Inspección de Consumo, ha trabajado durante los últimos días en la investigación de la posible presencia de carne de caballo en diversos productos de vacuno con la recogida de muestras en cinco tipos de preparados alimenticios distintos, de unas determinadas grandes superficies y distribuidoras asignadas por el Instituto Nacional de Consumo.

Tal y como explicó a la agencia Ical el jefe del Servicio, Pablo del Olmo, la Inspección de Consumo de la Comunidad ha sido «bastante diligente» y entregó el viernes la última de las muestras, a pesar de contar con todo este mes de marzo para hacerlo. De Olmo insistió especialmente en lo delicado del proceso, «más complicado de lo que pueda parecer», ya que en ningún momento se puede «romper la cadena de frío» de los alimentos.

Las pruebas con las muestras recogidas en Castilla y León, así como en el resto de España, se harán en Madrid, en el Instituto Nacional de Consumo, la entidad que coordina toda la investigación a nivel nacional, y, en función de cada caso, podrían incluir «un análisis, un contraanálisis y un dirimente» para poder estar seguros de los resultados y que estos sean fiables.

Pablo del Olmo también recalcó que, hasta la fecha, Consumo, dependiente de la Consejería de Economía y Empleo, no ha recibido «ninguna denuncia» sobre la posible presencia de carne de caballo en preparados alimenticios de vacuno en Castilla y León. De igual manera, recordó que la polémica actual está relacionada con un posible fraude en el etiquetado, es decir, que figure cien por cien carne de vacuno cuando en realidad haya un porcentaje de carne de caballo, y no con que esta última sea «buena o mala».

De hecho, la carne de caballo es, en palabras del jefe del Servicio de la Inspección de Consumo, «más proteica y menos calórica» que la de vaca y con «un sabor diferente». En los mismos términos se expresó el carnicero Álvaro Martínez, cuya familia se dedica al negocio de la carne de equino, caballos y potros, en Valladolid «desde los años 60».

Martínez, cuyo negocio está ubicado muy cerca del mercado del Campillo, presumió de tener «clientela fija» desde hace años y de que este alimento es «más suave y menos graso» que el vacuno. Una de sus clientas, Trinidad Bezos, matizó además que «el jugo de la carne de caballo está recomendado para las personas en tratamiento con quimioterapia» por sus cualidades proteicas.

La carne que vende Álvaro Martínez en su establecimiento procede, fundamentalmente, de «un tratante que cría potros en Burgos y León», y el consumo de este tipo de producto está muy extendido «en Francia e Italia». Cuando se le preguntó por si la polémica de las últimas semanas ha afectado a las ventas, el carnicero aseguró que «no», para después matizar, como Pablo del Olmo, que se trata de «un fraude en el etiquetado» y no de que «la carne esté mala». Además de la recogida de muestras, fuentes de la Consejería de Economía y Empleo precisaron que ante este asunto la Junta también está actuando desde un punto de vista «sanitario» y «ganadero», con el objetivo de controlar el «proceso de fabricación» de los productos cárnicos, tal y como indica el Instituto Nacional de Consumo.

Sacrificios en la Comunidad

Según datos provisionales del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, en Castilla y León se registraron 10.157 animales equinos sacrificados en mataderos en 2012, casi un 30 por ciento más que en el año anterior, con 7.827. De igual manera, se incrementó el número de toneladas de carne equina sacrificada casi un 26,8 por ciento, al pasar de 1.536 en 2011 a 1.948 en 2012.

En cuanto a los controles de calidad en establecimientos, y según datos de la Consejería de Sanidad, en 2011 se analizaron 617 muestras de carnes y derivados, de las cuales 27 fueron no conformes. Por lo que respecta concretamente a la carne de equino, y según el Subprograma de muestreo aleatorio y del programa de sospechosos según producto, en 2011 se analizaron 19 muestras sin que ninguna se etiquetara como «no conforme».

tracking