Tres años de cárcel al ex jefe de Minas en Valladolid
La Audiencia Provincial considera probado que presionó a empresarios .
La Audiencia de Valladolid ha condenado a tres años de prisión al ex jefe de la Sección de Minas de la Delegación Territorial de la Junta de Valladolid, Maurilio Parrado Castro, tras considerar probado que presionó a empresarios con el objetivo de lograr dádivas a cambio de agilizar la tramitación de expedientes.
En su fallo, la Sección Segunda considera probado que Maurilio Parrado, que ocupó ese cargo en varios periodos entre los años 2000 y 2004, incurrió en un delito continuado de cohecho, en concurso con un delito de negociaciones prohibidas a funcionarios y en un delito de falsedad en documento oficial. Además de la pena de cárcel, también se le ha impuesto dos multas de 9.450 y 2.700 euros y el pago de una indemnización al empresario Julio César Valle por 9.652 euros.
En el fallo se absuelve a Amado Parrado Castro, hermano del acusado, para quien la acusación pública pedía dos años de cárcel como cooperador necesario en el delito continuado de cohecho y 30.000 euros de multa. Además, la sentencia también absuelve al ex jefe de de Minas de un delito de cohecho (artículo 420) y de otro de negociaciones prohibidas a funcionarios (artículo 441), de los que también había sido imputado.
Durante el juicio, las acusaciones particulares, entre las que se encontraba la Junta, y el fiscal coincidieron en señalar que, como jefe de la sección de Minas, el acusado tenía el control absoluto sobre los expedientes y autorizaciones, y se aprovechó de esta posición para presionar a varios empresarios.
Presiones
La Fiscalía sostuvo que Maurilio Parrado presionó a Julio César Valle cuando éste acudió la Sección de Minas para interesarse por varios expedientes que se estaba tramitando a sus clientes. Fruto de estas presiones, en septiembre de 2002 se firmó un contrato por el Julio César Valle vende a Amado Parrado 564 participaciones de su empresa sin que éste abonara ninguna cantidad, a pesar de que el valor de las mismas era de 5.640 euros. También entendía que Maurilio Parrado coaccionó a otros dos empresarios más con igual pretensión, pero tanto los representantes de Cementos La Parrilla como los de Álvarez Fray no accedieron finalmente a sus pretensiones. El acusado aseguró durante el juicio que toda su gestión como jefe de la sección de Minas la realizó conforme a los reglamentos y a ley, y recordó la Junta le abrió dos expedientes disciplinarios en base a hechos similares de los que «salí absolutamente limpio».