Quince años haciendo deberes
El Rincón del Vago celebra su aniversario convertido en un clásico.
Miguel Angel Rodero y Javier Castellanos.
Comenzaba 1998 y dos estudiantes de segundo curso de informática caminaban por la Plaza Mayor de Salamanca. Era su segunda carrera después de haber terminado Empresariales y tenían la impresión de que los jóvenes de 18 años con los que compartían aula les estaban tomando la delantera. Internet todavía estaba en pañales, la creación de webs aún no era una asignatura pero eran muchos los intrépidos que, en plan autodidacta, ya manejaban un dominio propio. Miguel Ángel y Javier no querían quedarse atrás.
Mientras daban ese paseo por el centro decidieron que había que hacer una página, sobre la marcha tomaron la decisión de que fuera sobre apuntes y casi de forma instantánea se les ocurrió el nombre: El Rincón del Vago.
Recién cumplidos los 15 años, aún les cuesta asimilar que hayan sido los protagonistas de un fenómeno casi único en España y más en los primeros instantes de la era de internet. Tras indagar en foros y familiarizarse con términos totalmente cotidianos hoy en día «pero que entonces eran fastidiados para un usuario normal» y con la única intención de aprender a programar y hacer una web «porque eso no se enseñaba en la Facultad», el 21 de febrero de 1998 comenzaron a funcionar y tuvieron cuatro visitas.
Hoy son millones y llegan, sobre todo, desde Latinoamérica, el mercado que les otorga el mayor respaldo en comparación con España, de donde solo proceden un 15 por ciento de las visitas.
«Si fuéramos una web española, lo estaríamos pasando muy mal», reconoce Javier Castellanos, la mitad de este ‘milagro’ que forjó junto a su compañero y amigo de la infancia Miguel Ángel Rodero. «Al depender de Latinoamérica donde el mercado es creciente, sobre todo en lo tecnológico y publicitario, la crisis no nos está tratando mal», apostilla.
A Miguel y Javi nunca se les pasó por la cabeza que iban a dedicarse a lo que desde entonces les da de comer. Para ellos sólo se trataba de «un hobby y una chorrada que se te ocurre». Hoy son profesionales de algo que por entonces casi ni se conocía y, desde 2001, están integrados en la estructura de la multinacional Orange.