La exportación hace volar al vino
El 68% de las bodegas de la Comunidad comercializan sus vinos en los mercados. . internacionales / Desde el inicio de la crisis en 2007, las ventas han crecido un 25,6%.
Si hay algún sector que en Castilla y León no sólo no se ha resentido con la crisis, sino que se ha fortalecido, ese es el vitivinícola. Las bodegas de la Comunidad acogidas a alguna de las doce denominaciones de origen han logrado aumentar sus ventas entre 2007, año oficial del inicio de la recesión, y 2012 un 25,6%, con un crecimiento especialmente significativo entre 2010 y el ejercicio pasado.
La denominación de origen Rueda ha sido el motor que ha tirado de manera determinante del conjunto de las ventas de vino de la Comunidad, con un crecimiento casi exponencial (un 73% en este periodo a pesar de que partía de cifras elevadas de venta, y acaparando un 79% del aumento global del periodo) hasta cerrar el pasado ejercicio con 63,37 millones de botellas vendidas (medido en número de contraetiquetas entregadas por el consejo regulador). La hegemonía, sin embargo, la sigue manteniendo Ribera del Duero, líder en este periodo y que cerró 2012 con un volumen de ventas de 77,6 millones de botellas.
Estos datos, extraídos del informe ‘Análisis del sector vitivinícola en las DO de Castilla y León. Campaña 2012’, editado por Cajamar-Caja Rural y que ayer presentó su coordinadora, Beatriz Urbano López de Meneses, en el Museo del Vino de Peñafiel (Valladolid), aporta datos especialmente significativos de cómo ha reaccionado el sector vitivinícola ante la crisis ya que, ante una caída acumulada de un 20% en su canal habitual de venta (Horeca), han hecho de la exportación su principal caballo de batalla.
Y han triunfado. El 68,37% de las bodegas de la Comunidad vende sus vinos en los mercados internacionales, un porcentaje que crece a medida que la constitución de la elaboradora es más reciente. El informe del sector vitivinícola subraya que las bodegas castellanas y leonesas dependen menos del mercado europeo y van concentrando sus ventas en los mercados con mayor valor añadido, lo que implica que, además de vender más, se vende más caro.
La evolución de las exportaciones de vino han sido especialmente significativas sobre todo a partir de 2010, tras salvar el ligero decremento que se registró en el ejercicio de 2009. El informe de Cajamar constata, analizando datos de la Dirección General de Aduanas, como en 2012 las ventas en los mercados internacionales supusieron un crecimiento de un 18,% en miles de euros y de un 14,2% en volumen de litros, con una cifra de negocio internacional de 129,88 millones de euros y 30,26 millones de litros exportados.
Mercados
Los vinos de Castilla y León tienen tres mercados fundamentales: Suiza, Alemania y EEUU (los tres por encima de 10 millones de euros tan sólo en los ocho primeros meses de 2012), con buena presencia también en Méjico, Holanda, China y Francia. La denominación de origen que mayor porcentaje de su producción exporta es Valles de Benavente, con un 57% del total, seguida de Tierra del Vino de Zamora, con un 40%; Cigales, 26%; Bierzo, 25,4%; Ribera del Duero y Toro, 25%; Rueda, 15,3%; y Tierra de León y Arlanza, con un 15% de su volumen global de ventas cerradas en los mercados exteriores.
Calidad
La calidad juega un papel determinante a la hora de viajar fuera de España. El periodo que ha estudiado el informe constata como los vinos de calidad (denominaciones de origen y denominaciones de origen protegidas) han pasado del 36,2% del valor exportado en 2007 al 85,2% en 2012. Y, cruzando los datos de valor y volumen, el estudio aborda el precio medio por cada litro exportado, que pasó de algo más de cinco euros en 2007 a cerca de seis en 2008, para alcanzar su punto más bajo (algo más de cuatro euros) en 2010 y volver a ir recuperándose poco a poco pero sin abandonar esta senda hasta los 4,25 euros del año pasado.
«Nos movemos en mercados mundiales y las bodegas tienen que adaptarse si quieren seguir creciendo», señaló la profesora que ha coordinado el trabajo, Beatriz Urbano.