Herrera cita al comité autonómico para aplacar la tensión del debate sucesorio

El presidente del PP y de la Junta lanzará un mensaje de trabajo para estos dos años.

El presidente Juan Vicente Herrera, en una imagen de archivo durante una intervención.

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F. RAMOS | valladolid
León

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El melón de la sucesión al presidente del PP y de la Junta, Juan Vicente Herrera, sigue abierto en el seno del Partido Popular, pero Herrera tiene la clara intención de ponerle punto y final, al menos durante los casi dos años que restan de Legislatura.

Y lo hará el comité autonómico del próximo viernes, que mantiene expectantes a los responsables provinciales del PP de Castilla y León. Un cónclave con el que el presidente del PP da el pistoletazo de salida al nuevo curso político y que siempre utiliza para lanzar los mensajes de lo que quiere de los dirigentes de su partido de cara a ese inicio del trabajo político, que acaba de arrancar después del periodo estival.

Pero, esta vez, Herrera irá más allá en el tiempo: hasta que concluya su actual compromiso con los electores, justo dentro de dos años. Un comité con el que el máximo responsable del partido en la Comunidad quiere aplacar la actual tensión que está generando en el seno del PP el debate sucesorio.

Un debate que Herrera va a dejar muy claro ahora no toca, según explican las fuentes a las que ha tenido acceso DIARIO DE CASTILLA Y LEÓN/ EL MUNDO Y DIARIO DE LEÓN. Lo que toca en estos momentos, y así lo va a transmitir el presidente de la Junta a todos los responsables autonómicos y provinciales en el comité del viernes, es «trabajar y trabajar» para sacar a Castilla y León de la crisis y para dejar claro ante los ciudadanos que en lo único que están es en dar solución a los graves problemas que viven.

Comida previa

Toda una declaración de intenciones que Juan Vicente Herrera ya tenía previsto transmitir a los presidentes provinciales de su partido ayer mismo, en el transcurso de una comida a la que ya habían sido convocados en Valladolid y que tuvo que ser suspendida ante las justificadas ausencias de algunos de los máximos responsables provinciales._Un almuerzo en el que además quería conocer las problemáticas más urgentes de las provincias.

Pero eso no cambia un ápice las intenciones de lo que Herrera quiere transmitir a los suyos en la reunión de este viernes y que no es otra cosa que el mensaje del trabajo, del esfuerzo y de continuar con la actividad plena de todas las administraciones. Eso es lo que toca y así se lo hará entender al partido. Un mensaje que entronca directamente con lo que ya transmitió en su discurso durante el Debate de Investidura y que, ahora, volverá a recordar, para que nadie olvide qué es lo importante

Mensaje olvidado

Y es que Herrera entiende que, en estos dos años que ya se han consumido de Legislatura, ese mensaje del trabajo se está viendo absorbido por la lucha de poder que el debate sobre la sucesión, en el que a los nombres del consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, y del regidor salmantino y secretario autonómico del PP, Alfonso Fernández Mañueco, se le suma ahora con fuerza el del actual delegado del Gobierno, Ramiro Ruiz Medrano, tiene sumido al partido.

Y eso es lo que quiere frenar. Esa ‘pelea’ por un poder que el presidente autónomico de los populares quiere dejar claro aún no está sobre la mesa. Sobre todo porque de sus palabras saldrá el mensaje claro de que él sigue y que está para desarrollar el trabajo y los compromisos que aún restan por cumplir.

Sin olvidar las elecciones europeas, para las que la dirección nacional, por boca de la secretaria general, María Dolores de Cospedal, ya indicó en la reunión de este lunes que hay que ganarlas, «aunque sea por un voto».

El presidente del PP de Castilla y León y del Ejecutivo autonómico hará ver a los suyos que se encuentran en el punto álgido de la Legislatura y que es ahora cuando es necesario dar el do de pecho.

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Juan Vicente Herrera les exigirá que dejen de lado todo lo que tiene que ver con esa lucha de poder en la que algunos están empañados y dediquen todo su esfuerzo a la gestión, lo único verdaderamente trascendental.