Un «lobby» para ganar la batalla de la financiación autonómica
La cumbre interterritorial por el cambio demográfico, que reunió ayer en Oviedo a cuatro comunidades –Castilla y León, Asturias, Galicia y Aragón– tuvo también una vertiente económica y política. Y es que tener una genética demográfica similar implica, por ejemplo, compartir intereses de cara a la revisión del modelo de financiación autonómica, que el Gobierno prevé poner en marcha en 2014.
Los consejeros de las cuatro autonomías coincidieron ayer en destacar que la extensión geográfica, la dispersión demográfica y el envejecimiento son factores que «encarecen la prestación de servicios», como destacó el titular de la Presidencia de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez. Y pedir más financiación por ello «no es un capricho autonómico ni identitario», subrayó.
Por eso, en la ‘Declaración institucional sobre la crisis demográfica’, los firmantes acordaron solicitar al Gobierno que en el nuevo modelo variables como «la baja densidad, la dispersión de la población y el envejecimiento tengan un mayor peso y estén mejor ponderadas».
«Debemos hacernos fuertes en defensa de esos parámetros para que sean tenidos en cuenta suficientemente», subrayó el consejero aragonés, Antonio Suárez. «Sabemos lo que nos jugamos», agregó su homólogo asturiano, Guillermo Martínez.
El caballo de batalla
Como destacó De Santiago-Juárez en la rueda de prensa, la financiación autonómica es «el caballo de batalla de todos los Gobiernos», donde han entrado en juego intereses políticos, y no sólo económicos. Como recordó el consejero de la Presidencia, el de 2009 fue pactado por Zapatero «al margen del Consejo de Política Fiscal y Financiera y de forma bilateral con Cataluña», como un intercambio de cromos para apaciguar tensiones soberanistas.
Por eso, y aunque el también portavoz de la Junta insistió ante los periodistas en que esta unión de comunidades no se hace «contra nadie» sino «a favor de los ciudadanos», no conviene desdeñar la importancia de una alianza a cuatro , a las puertas de la revisión de la financiación autonómica. De hecho, Castilla y León ya participó en cumbres con otras seis autonomías en 2008, cuando se negociaba el modelo anterior. Tan importante como aunar fuerzas para negociar la financiación con el Gobierno es hacerlo para ganar fondos de cohesión, en el nuevo marco comunitario 2014-2020.