El frío llena de aves las Lagunas de Villafáfila en la provincia de Zamora

Los patos de pequeño tamaño llegaron hace un mes y se encontraron con que todavía no se habían marchado otras especies.
La suavidad de las temperaturas en octubre y gran parte de noviembre ha retrasado este año la llegada de numerosas aves invernantes como ánsares, zorzales o estorninos pintos a la Reserva de las Lagunas de Villafáfila, en plena Tierra de Campos zamorana. Sin embargo, con la bajada de las temperaturas, en la última semana han regresado miles de ánsares, una de las especies más emblemáticas, junto a la grulla, de este humedal protegido, de manera que los responsables de las Lagunas calculan que ya hay más de 10.000 ejemplares, según señalaron fuentes del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Zamora. El hecho de que estas dos especies, de gran tamaño y muy ruidosas al volar, se muevan en grandes bandadas confiere gran espectacularidad a la zona en esta época del año.
La Junta de Castilla y León anima a los ciudadanos a que estos días se acerquen a visitar las Lagunas de Villafáfila, una de las zonas húmedas más importantes de España, dado que «podrán observar una de las imágenes más espectaculares que se producen en la Reserva: la llegada de miles de gansos y grullas al atardecer para dormir en esta zona». Los mejores lugares para su avistamiento son los tres observatorios construidos por la Junta en los términos de Revellinos, Villafáfila y Villarrín y, en especial, el situado en la localidad de Otero de Sariegos, en el término municipal de Villafáfila. Con respecto a otras especies, la mayoría de los patos de pequeño tamaño llegaron hace ya un mes y las aves que en estas fechas deberían haber emigrado ya están retrasando su marcha hacia África.