Economía renuncia a volver a subastar el CEEI de Boecillo
Tras quedar desierta por quinta vez, los auditores dudan del valor del edificio.
Aspecto exterior del inmueble de los CEEI del Parque de Boecillo.
La Consejería de Economía y Empleo no logra vender el edificio del CEEI en Boecillo. La quinta subasta quedó desierta esta semana, pese a que la comisión liquidadora de la sociedad controlada por la Junta había rebajado el precio en un 44,3% respecto al inicial.
El inmueble del Parque Tecnológico de Valladolid está teniendo peor suerte que el de Onzonilla (León), que fue adjudicado a Laboratorios Calier, del Grupo Indukern, por 2,65 millones de euros en la primera convocatoria.
La sociedad Centros Europeos de Empresas e Innovación de Castilla y León ha decidido en los últimos días renunciar a una nueva subasta y mantener e incluso ampliar los contratos de arrendamiento a las once empresas que operan en el edificio de Boecillo para darles seguridad y estabilidad a sus casi 70 trabajadores.
La Consejería de Economía y Empleo no descarta vender el edificio en un futuro «si sale un comprador». Sin embargo, ante las sucesivas subastas que han quedado desiertas ha optado por mantener los contratos de alquiler a las empresas e incluso formalizar otros nuevos de un año a las que pudieran estar interesadas en instalarse en el edificio, que hoy está semivacío.
Han pasado casi diez meses desde que se celebró la primera subasta por 5.267.201 euros. Fue en febrero de este año. No hubo suerte. Dos meses después volvió a subastarse con un precio 767.000 euros menor. A nadie le interesó. En mayo tuvo lugar la tercera oportunidad, esta vez por 3.950.401 euros. Volvió a quedar desierta. La cuarta convocatoria pública, también sin éxito, fue en julio con una rebaja de 628.554 euros sobre la anterior. La última se convocó el 10 de octubre por 2.931.041 y esta semana ha sido declarada desierta.
El edificio que la Consejería de Economía no logra vender tiene 7.996 metros cuadrados en una parcela con una superficie total de 15.294 metros. En la actualidad está ocupado en un 17% y las empresas pagan 7.000 euros al mes.
La auditora Ernst & Young ha encontrado en las cuentas de 2012, las últimas aprobadas por la comisión liquidadora, dos aspectos «muy significativos» sobre los que ha emitido sendas salvedades que le han llevado a no expresar una opinión positiva sobre el conjunto de las mismas. El precio de venta del inmueble de Boecillo y las provisiones que la sociedad ha hecho para hacer frente a las indemnizaciones a los trabajadores despedidos (796.587 euros), así como a las actas que Hacienda le levantó entre 2007 y 2009, que superan los 1,3 millones. Sobre ambos aspectos el auditor muestra dudas.
La Agencia de Innovación, Financiación e Internacionalización (Ade), dependiente de la Consejería de Economía y Empleo, es el accionista mayoritario (48,8%) de esta sociedad, en la que participan, con porcentajes muy minoritarios, las diputaciones de León y Valladolid, los ayuntamientos de las dos capitales de provincia y sus cámaras de comercio, así como un variado elenco de 44 empresas y entidades financieras.
Esta sociedad participada se constituyó en 1989, con Miguel Pérez Villar en la Consejería, al calor de las primeras subvenciones europeas. Su objetivo es la prestación de servicios de promoción.