El presidente pide a Rajoy un modelo de financiación que «todos» puedan apoyar
Justitica su ofensiva contra la reforma local en el «papel activo» para los ediles y recuerda los votos que ganan para el PP.

Herrera, durante su intervención. Proyectados en la pantalla, consejeros y procuradores.
Juan Vicente Herrera planteó ayer ante la plana mayor de su partido un discurso de guante blanco en calidad de presidente de Castilla y León. Quizá consciente de que las convulsiones que azontan a su partido y al país no crean el clima más oportuno en este momento para echar leña al fuego , el jefe del Ejecutivo autonómico moderó el tono y rebajó la carga crítica que ha tenido en otras intervenciones ante Mariano Rajoy y sus ministros.
Eso no quiere decir que Herrera callara. «Los castellanos y leoneses nunca, nunca nos han votado para que nos limitemos a poner la alfombra al Gobierno de la nación».
Ante la reforma más decisiva que afronta el Gobierno, en lo que atañe a las autonomías, la del modelo de financiación autonómica, Herrera reclamó a Cristóbal Montoro –en ese momento, aún ausente– que busque «el mejor para todos». «[Un sistema] que todos podamos apoyar», dijo en un tono muy sosegado.
El presidente de la Junta le recordó que esta Comunidad defenderá para el reparto de fondos el criterio de la población ponderada con variables como el «envejecimiento, la dispersión, la densidad oa la extensión», por incrementar el coste de la prestación de servicios, «sobre todo en el medio rural».
Y frente al modelo «impuesto» por Zapatero, «fallido» y «decreciente en solidaridad», insuficiente para cubrir los servicios básicos, el próximo debe atender el gasto de otras prestaciones, como las carreteras o el patrimonio natural y artístico, señaló.
Juan Vicente Herrera citó otro de los asuntos que más controversia ha generado entre el Gobierno de Castilla y León y el de Madrid: la reforma local.
El presidente alabó el trabajo «sin reconocimiento ni retribución» que realizan miles de alcaldes y concejales, y recordó la «confianza» que desde 1987 vienen demostrando los castellanos y leoneses en los que concurren a las urnas bajo las siglas del PP. «Esta realidad, que aquí vivimos y conocemos, justifica todo el trabajo crítico y constructivo desarrollado en torno a la reforma local», indicó.
Herrera advirtió a su partido de que alcaldes y concejales «son también amigos, compañeros y activistas» a los que recurre el PP cuando arranca su maquinaria y que lo hacen «imbatible» en Castilla y León. «Hoy volvemos a necesitar su concurso», agregó.
Por eso, defendió para ellos un «papel activo», que la Junta les procurará cuando aplique su «modelo propio de ordenación», que hará «compatible» con la reforma local, señaló.