Un edificio inteligente y sostenible
La Universidad de Valladolid incorpora a su campus un nuevo edificio, Lucia, a la vanguardia en estándares de sostenibilidad y eficiencia energética.
Su diseño bioblimático, su fachada en zig-zag y el sistema de gestión y monitorización lo convierten en un inmuble con un «consumo de energía cero en términos netos», según destacó el arquitecto director de la obra, Francisco Valbuena. El logro de reducir la demanda de energía hasta en un 61% en iluminación y un 90% en calefacción lo sitúan al borde de conseguir el ‘Platino’ en certificación LEED, la más alta nota en sostenibilidad según los criterios europeos.
Así es Lucia por fuera. Por dentro, pretende ser la ‘casa’ de «diversos grupos investigadores» y el laboratorio de un «amplio número de alumnos».
Eso a corto plazo;_a medio, el objetivo es la captación de «nuevos alumnos extranjeros, que den una dimensión más internacional a la Universidad de Valladolid» y la «integración» de investigadores extranjeros, explicó el rector, Marcos Sacristán.
El máximo responsable de la institución académica destacó las «singularidades» del inmueble y su diseño, «resultado y expresión de la gestión de la universidad» –subrayó–, que concretó en dos características:_la «austeridad» y la «eficiencia» de la gestión pública.
Al respecto, Marcos Sacristán señaló que, de los 10,2 millones consignados como presupuesto inicial, se han dedicado ocho a la construcción, para destinar el resto a equipamientos. «Se puede hacer mucho más con lo mismo, con una financiación razonable», dijo.
El rector afirmó que con Lucia se «cierra» el proyecto de configuración del campus en el que participaron sus antecesores;_pero citó planes de futuro: la construcción de una residencia de estudiantes.