Galán: «Garoña es viable y segura»

El presidente de Iberdrola deja claro que desde la eléctrica apuestan porque la central nuclear continúe . activa, pero recuerda al Gobierno que tasas y tributos que gravan al sector la hacen actualmente «inviable».

Ignacio Sánchez Galán y Fernando Becker, en Londres durante la presentación de resultados.

Publicado por
ÁNGELA DOMÍNGUEZ | LONDRES
León

Creado:

Actualizado:

«Queremos que Garoña funcione, sin duda…», con esta última frase pronunciada ya fuera de micrófonos, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, insistía en la intención de la compañía, propietaria al 50% de la planta nuclear y de la entidad gestora Nuclenor, de sacar a la central de su incierto letargo, del que se cumplen catorce meses ahora.

«Si nos hubieran hecho caso cuando dijimos que aquella central perdía dinero, no estaríamos en esta situación. Sólo era necesario ir al Registro Mercantil de Burgos y comprobarlo, pero parece que el que lo tenía que hacer, no lo hizo», así de contundente se expresaba ayer Sánchez Galán, en la rueda de prensa de presentación de resultados y perspectivas para el periodo 2014-2016 que el grupo celebró ayer en Londres.

El presidente de la entidad reconoce que «es una pena que una central eficiente y medioambientalmente segura esté parada, y que, como consecuencia de las tasas, ahora sea inviable». Si bien, deja una puerta abierta a la esperanza: «Si cambian las cosas estaremos encantados de que vuelva a funcionar». Y la situación concreta a modificar es el sistema de tasas y tributos que gravan sobre el sector energético y su generación. Como un puente tendido a su directo interlocutor, el Gobierno, Sánchez Galán afirma estar convencido de que la reapertura de la central también está «en el espíritu del Gobierno, porque no debemos prescindir de fuentes de producción energética».

Sin desvelar la incógnita tributaria que planea sobre la planta, aún sometida a una fase de predesmantelamiento, una especie de catalepsia técnica de la que podría despertar o sucumbir al cierre definitivo, el máximo responsable de Iberdrola no duda en ratificar que «Garoña es económicamente viable y medioambientalmente segura. Estaremos encantados de continuar con ella».

Recusación al Gobierno

Las críticas de Sánchez Galán a la política energética del Estado español fueron continuadas en su comparecencia ante los medios. El mal de Garoña, según Iberdrola, es extensible al resto del sistema energético y se concreta, en palabras del presidente de la eléctrica, en la suma de unas decisiones equivocadas en las que no se ha tenido en cuenta la seguridad del suministro, la competitividad y la sostenibilidad, lo que ha provocado una situación de sobrecapacidad, que está abocando al cierre de numerosas instalaciones eficientes y básicas para garantizar el servicio eléctrico. «En tanto, han optado por fomentar las tecnologías más caras, como las solares, frente a las más baratas, como la nuclear, la hidráulica o la eólica. Y, por último, se ha impuesto la utilización de la tecnología térmica más contaminante, el carbón, dejando de lado las centrales de ciclo combinado de gas».

El modelo de tasas y tarifas es el principal objeto de censura. «Las tasas que pagamos son mayores que el coste personal de la empresa, lo cual no es aceptable», remarca. Expuso que Iberdrola centrará su crecimiento y su apuesta inversora en países con un marco regulatorio estable.

Cargando contenidos...

En cuanto a su relación directa con el Gobierno de Mariano Rajoy, Sánchez Galán es muy correcto —«es cordial» pero sin aflojar la crítica indirecta—«aunque realmente paso el 90% de mi tiempo fuera de España y tengo más relación con otros gobiernos, como el de Reino Unido». Incluso llegó a decir que: «Somos más británicos, americanos y mexicanos que españoles por el negocio y los accionistas». Volvió a mantener que España no resulta atractiva para el mercado energético internacional. «Es percibida en el mercado internacional como el país con más riesgo regulatorio y con mayor incertidumbre», y añadió, «estaría encantado con un marco legal estable, que reconozca todos los costes de la centrales, porque el negocio de generación eléctrica en España pierde dinero. Las nucleares de Iberdrola perdieron dinero el año pasado, póngalo en titulares».