Iberdrola gana 2.572 ME pero acusa una bajada del 7% por la subida de tributos

Prevé elevar su beneficio un 4% en dos años con 9.600 millones de inversión.

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Europa Press | LONDRES

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Iberdrola prevé un incremento medio anual del beneficio neto del 4% hasta 2016, después de alcanzar este año unas ganancias de unos 2.572 millones de euros, y acometerá una «reducción vegetativa» de 1.000 empleados en sus negocios existentes, hasta sumar una plantilla global de 27.000 trabajadores dentro de tres años.

El beneficio de la eléctrica se redujo en un 7%, motivado por las modificaciones regulatorias y fiscales llevadas a cabo en España. El ejercicio de 2013, según Iberdrola, estuvo marcado por el aumento de los tributos en un 33%, de los que el 99%, 1.044 millones corresponden a España.

Durante su presentación de resultados ante los inversores internacionales, el presidente de la compañía, Ignacio Sánchez Galán, lamentó los efectos de las políticas energéticas sobre el desarrollo del negocio eléctrico en varios países europeos.

Hasta 2016, Iberdrola espera reducir en 1.800 millones su deuda neta, hasta 25.000 millones, así como acumular unas inversiones por valor de 9.600 millones. De esta forma, mejorará sus ratios financieras, hasta situar el apalancamiento por debajo del 40%.

Reparto por regiones

De las inversiones, 4.400 millones irán destinados al crecimiento, lo que equivale al 46% del total, frente al 54% que se dedicará al mantenimiento y sustitución de activos. El 88% de las inversiones se dirigirá a negocios regulados.

Por regiones, España recibirá el 15% de los 9.600 millones de inversiones, o 1.440 millones, frente al 41% de Reino Unido, el 23% de Iberoamérica y el 17% de Estados Unidos.

Por áreas de negocio, las redes recibirán el 57%, las renovables el 22%, y la actividad de generación y comercial el 19%, del que la mitad se dedicará a México.

Tras haber cerrado ya un plan de desinversiones por valor de 2.000 millones, la eléctrica espera acometer ventas de activos por otros 500 millones de euros hasta 2016.

La política de remuneración al accionista se convertirá en una «prioridad» basada en un nivel mínimo de retribución de 0,27 euros por acción. Iberdrola prevé mantener el dividendo flexible y, al mismo tiempo, el número de acciones para evitar fuertes diluciones.

El ‘pay out’ estará en un rango entre el 65% y el 75%, y la retribución mínima de 0,27 euros por acción irá aumentando en línea con el beneficio neto obtenido cada año.

Los tres pilares de la actualización estratégica de Iberdrola consisten en un perfil de riesgo equilibrado, en una mejora de la eficiencia operativa y en una solidez financiera que permita reducir la deuda

El «suelo» de 2014

En todo caso, 2014 supondrá «un suelo» para los resultados de la compañía, que espera cerrar este ejercicio con un beneficio bruto de explotación (Ebitda) de 6.600 millones y elevarlo a un ritmo anual del 4% hasta 2016. El potencial de crecimiento será especialmente apreciable a partir de 2015.

Sánchez Galán destacó la «fortaleza del negocio» de la compañía y su capacidad para «aprovechar oportunidades de crecimiento», después de haber respondido a la «complejidad» del entorno con una mayor «diversificación internacional».

En lo referido a la reducción de la plantilla, Iberdrola inscribe la medida en la mejora de la operación y de la eficiencia hasta 2016. Los gastos de personal y de servicios externos se mantendrán, si bien se hará un mayor esfuerzo en la gestión de compras y de los procesos.

A lo largo del ejercicio 2013, el Grupo Iberdrola continuó desarrollando una política financiera prudente, que le permitió mantener un balance sólido, según los datos ofrecidos en Londres por su presidente.

La compañía continuó avanzando en la disminución de su deuda, que se redujo en más de 2.250 millones con respecto al ejercicio anterior. Al cierre de 2013, la deuda neta ajustada del Grupo se situó en 26.482 millones.

Esta cifra no tiene en cuenta los 1.571 millones de euros pendientes de cobro del déficit tarifario. Incluyendo esta cifra, la deuda se sitúa al cierre del ejercicio en 28.053 millones.

En esta línea, el apalancamiento (incluyendo el déficit) se reduce hasta el 44,2%, desde el 47,7% en el que situaba al cierre de 2012.

Iberdrola, también mejoró en este tiempo su ratio financiera. La relación entre los fondos generados en operaciones (FFO) y la deuda neta se sitúa en el 20%, mientras que las ratios deuda neta/Ebitda y flujo de caja retenido (RCF)/deuda neta son de 3,9 veces y el 16,9%, respectivamente, incluyendo en todos los casos el déficit de tarifa.

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La Compañía mantiene una sólida posición de liquidez, que supera los 10.800 millones de euros al cierre del ejercicio, si bien ha comenzado a reducir este importe con el objetivo de mejorar sus costes.