Óscar López cree «muy difícil negociar servicios si la Junta hace recortes»
. Asegura que el pacto «no se rompe» porque ya se ha cumplido en su primera parte.
Óscar López antes de la rueda de prensa.
El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Óscar López, reconoció ayer que «es muy difícil sentarse a negociar un mapa de servicios si la Junta hace recortes en el mundo rural», en referencia a la reorganización sanitaria llevada a cabo por la Junta que, según dijo, es «contradictoria» con el grupo de trabajo creado para desarrollar la Ley de Ordenación del Territorio y su mapa de servicios.
«El problema es tener un acuerdo y con la otra mano recortando», subrayó López, quien recordó que el acuerdo que se alcanzó en las Cortes se ha cumplido y lo que queda ahora es desarrollar la segunda parte. En este sentido, indicó que ese acuerdo alcanzado con la Junta incluía un plan de empleo dotado con 30 millones de euros, la reapertura de las urgencias médicas en el entorno rural, la aprobación del mapa de servicios con dos tercios de la cámara y salvaguardar el modelo local de Castilla y León. «Todo eso se hizo y es bueno», remarcó, para añadir que, no obstante, el PSOE llevará un informe a la próxima reunión de este grupo de trabajo, en respuesta al que le entregó la Junta.
Ahora bien, sostuvo, la segunda parte, que es en la que trabaja ahora el grupo, es el desarrollo del mapa de servicios y el estudio de su compatibilidad con la reforma local del Gobierno. Por lo tanto, insistió en que es «incongruente» que se cierren servicios mientras se elabora el mapa, pero aseguró que el pacto «no se rompe» porque ya se ha cumplido en su primera parte.
Éste fue uno de los asuntos abordados por López tras la reunión del Grupo Parlamentario Socialista para preparar el Pleno de la próxima semana, en el que los socialistas llevarán iniciativas relacionadas con la despoblación, desarrollo rural o sanidad, al tiempo que pedirá el apoyo para que la Junta se sume al recurso ante el Tribunal Constitucional de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa y la reforma laboral que, dijo, es necesaria su retirada porque tiene «consecuencias nefastas» para los ciudadanos de Castilla y León.
Sobre el primer asunto, Óscar López incidió en los «brutales ataques» llevados a cabo no sólo por el Gobierno de Mariano Rajoy, sino también por el de Juan Vicente Herrera, y en la Lomce que supone «un retroceso en la igualdad de oportunidades», por lo que pedirán que la Junta se sume al recurso de una ley que supondrá 60 millones de euros para su aplicación.
Además, criticó que la Junta en los últimos cinco años haya recortado en 680 millones de euros las partidas para educación, a la vez que ha incrementado las cuantías para conciertos educativos en 253 millones de euros en el mismo periodo. Lo ha hecho, indicó, fuera de presupuesto y sin que lo conozcan las Cortes que, a su juicio, es «una apuesta claramente ideológica por la educación privada».