muerte de una niña de La Puebla de Arganzón
«Nunca se pidió una ambulancia a Burgos», admite el gobierno vasco
La Junta pide respeto y mantiene que no falló la coordinación.
Vista general de La Puebla de Arganzón, en el Condado de Treviño (Burgos).
El consejero de Salud del Gobierno vasco, Jon Darpón, aseguró ayer que la decisión de no enviar una ambulancia a La Puebla de Arganzón (Burgos) para atender a una niña que horas después murió en un hospital de Vitoria, no respondió a motivos administrativos, sino a la evaluación que sobre este caso concreto realizó la coordinadora médica que atendió la llamada de los padres al Servicio Vasco de Salud-Osakidetza.
Darpón, en una entrevista en ETB recogida por Europa Press, desvinculó la decisión de Osakidetza de no enviar una ambulancia al domicilio de la menor de una cuestión administrativa o competencial entre las administraciones vasca y Castilla y León. Darpón, que aseguró haber escuchado la grabación de la llamada de la familia de la niña al servicio de emergencias de Osakidetza, afirmó que desde este último «en ningún momento se le planteó que se pidiera una ambulancia a Miranda (de Ebro) ni a Burgos».
A la decisión del fiscal superior del País Vasco, Juan Calparsoro, de abrir diligencias para investigar este caso, tras recibir una denuncia del Defensor del Paciente, se sumó ayer el Ararteko o Defensor del Pueblo vasco, que abrió también un expediente de oficio.
Por su parte, el portavoz de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, señaló ayer que «se ha hablado demasiado» sobre la muerte de una niña de La Puebla de Arganzón y defendió que «hay que respetar el dolor de la familia». En rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, de Santiago-Juárez insistió en que la «coordinación ha funcionado bien» entre los dos sistemas sanitarios, el del País Vasco y el de Castilla y León, y «los recursos de ambas administraciones estaban disponibles», e incidió en que «nada tiene que ver la peculiaridad administrativa del Condado de Treviño». En esa línea, admitió que le ha producido «cierta vergüenza», y le «parece miserable» que «algunos hayan podido utilizar algo tan grave» políticamente o para «descalificar el modelo territorial que nos dimos todos en la Constitución». «No se puede, o no se debe, frivolizar con un asunto así».